Por Verónica Meza (Alianza News) San José, CA. Más allá de una leyenda griega repleta de simbolismos o de un origen masónico encontrado en algunos de los iniciadores, Sigma Omega Phi tiene la misión de enfocar las mentes de sus integrantes a través de la cultura, educación y unidad. Además de promover el respeto y la admiración hacia la mujer celebrando su origen y su herencia cultural. El sentido de unidad que se busca, permite a sus miembros conectarse con valores fundamentales como son la determinación, la hermandad y la confianza. De esta manera, este enfoque multicultural permite motivar a sus integrantes con diferentes labores comunitarias y guiarlos a graduarse de la universidad.
Sigma Omega Phi, según datos obtenidos, se fundó en 1990 en la Universidad de Chico, California, y por primera vez llega a la Universidad Nacional Hispana (NHU) en noviembre del 2009, siguiendo el ejemplo de La Universidad Estatal de San José. Por consiguiente, Sigma Omega Phi en NHU forma parte de 7 diferentes capítulos universitarios que incluyen a Sacramento, Charlotte, Fresno, Chico entre otros.
Siete estudiantes entusiastas y talentosas de la Universidad Nacional Hispana (NHU) son las fundadoras que conforman el título: Madres Fundadoras- Zeta Chapter, quienes son alumnas excepcionales y un modelo a seguir para muchas jovencitas de su edad. Sus nombres son Jessica Lepe, Elaine Rositas, Dennise Angulo, Tania Cordero, Odisea Pérez, Anabel Corona y Yannet Baez, la presidenta de este grupo.
Al platicar con estas jóvenes, nos dimos cuenta del gran deseo que tienen de seguir estudiando, ayudar a su comunidad, y retribuir a sus familias con esfuerzo y dedicación en los estudios, el apoyo que les han brindado.
Jessica Lepe, la tesorera de esta organización, cursa el último año de la licenciatura de Administración de Empresas, es hija de padres mexicanos, y trabaja en un banco para ayudarse a solventar sus estudios. Nos comentó que pertenecer a la NHU la ha ayudado a creer en ella misma porque los maestros conocen bien a cada estudiante, por ser una universidad chica. “Considero que debemos ayudarnos como latinos. Otras comunidades están muy bien organizadas, pero a nosotros nos falta más aprender a trabajar en grupo” opinó Jessica.
Elaine Rositas, la vicepresidenta de Sigma Omega Phi, es mexico-americana, y está en el segundo año de Estudios Liberales. Se quiere enfocar en el área de desarrollo infantil para ser una psicóloga o terapista para niños. “Me gusta el ambiente de esta universidad. Disfruto mucho todos los eventos que realizamos para ayudar a los niños. Hay muchas becas para estudiantes y no hay pretexto para no seguir estudiando” nos comentó Elaine.
Dennise Angulo, es otra de las tesoreras, hija de padres mexicanos, y criada por una madre soltera. Ella cursa el segundo año de Administración de Empresas, y muy emotivamente nos dijo, “Tengo cuatro hermanos y soy la primer hija en venir a la universidad. Yo he superado muchos obstáculos para seguir adelante, pero me motiva saber que pertenezco a esta organización y que soy un ejemplo para mis hermanos. Mi sueño es tener mi propia compañía”.
Tania Cordero, es mexicana, y llegó a los Estados Unidos a los 13 años. Tania tiene estudiando cuatro años en la NHU en el área de Estudios Liberales. Quiere especializarse en criminología o en psicología. “Soy hija de madre soltera. Ella siempre ha trabajado y estudiado para darme un buen ejemplo de superación personal. Mi meta es tener un doctorado. Estoy en esta organización porque me gusta ayudar a la comunidad, por eso ahora actúo, no solo hablo y pienso” recalcó Tania.
Asimismo, Yanett Baez, Presidenta de Sigma Omega Phi, y estudiante del tercer año de Estudios Liberales nos comentó que esta organización promueve el liderazgo entre sus integrantes, y que apesar de que están en sus inicios y todo es nuevo, ya están recaudando fondos para los niños necesitados.
Pertenecer a Sigma Omega Phi en la NHU, no solo requiere tener un promedio de más de 2.5, sino tener la motivación, y el deseo de mejorar de forma personal y académica, además del incentivo de ayudar a la comunidad.
Por: Verónica Meza