Por más de 4 meses, desde el 26 de abril de este año, un grupo de 35 reclusos hispanos en diversos centros de detención en California cumplen una huelga en protesta porque se les está pagando $1 al día por trabajos forzados que realizan y no se les da las condiciones sanitarias necesarias para vivir.

Además califican de arbitrarias y racistas las detenciones por parte de las autoridades y fuerzas del orden. Son privados de su libertad simplemente por su color de la piel y condición legal.

El testimonio de Adán y Serafín, jóvenes hispanos, líderes comunitarios, recluidos en diferentes centros de detención en California, son el vivo ejemplo de la existencia de casos de discriminación racial dentro de las cárceles, que en los últimos años, se han incrementado afectando principalmente a las comunidades de inmigrantes, quienes en muchos de los casos son encarcelados injustamente.

La periodista Rossana Drumond de Alianza News, entrevistó a ambos líderes comunitarios, quienes dieron sus testimonios sobre las malas condiciones carcelarias en que viven y la forma en que son tratados para procurar una solución a su problemática.

DÍAS EN HUELGA

Tiene 38 años y lleva detenido 16 meses en el Centro de Detención de Mesa Verde en Bakersfield, su nombre es Serafín. Ha cumplido 108 días en huelga para llamar la atención contra el trabajo forzado de $1 al día, al que los inmigrantes detenidos por el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) están sometidos. 

“En el centro de detención tenemos muchas dificultades, la forma como vivimos es inhumana, recibimos maltrato por parte de los custodios, a lo que debemos agregar la explotación de trabajar duro solamente por $1 al día”, recordó.

El líder comunitario también comentó acerca de la comida que les dan, porciones chicas, huele horrible, a veces no están bien cocinados los alimentos. También lamentó que el lugar no tenga las condiciones mínimas para vivir, sintiendo todas las inclemencias del clima.

“En nuestro reclamo también rechazamos la explotación en el trabajo, donde solamente recibimos $1 al día, por realizar trabajos forzados. Sentimos que las leyes afectan a las personas de color, nos someten porque los centros de detención es un negocio con el Estado”, replicó.

Conforme al testimonio de Serafín, la detención que lo llevó a ese centro fue injustificada, pero estando allí sus días se convierten en un verdadero padecimiento por el irrisorio dólar que les pagan a los inmigrantes detenidos, obligados a realizar trabajos de limpieza y cuidado de todo el centro de detención.

“Con el cuento del trabajo hacemos cosas que debería hacer el mismo centro, simplemente ellos no quieren pagar para que alguien venga aquí adentro y limpie porque van a gastar mucho dinero. Los custodios le dicen a la gente que están en su vivienda, que vivimos aquí por lo tanto la debemos considerar como nuestra casa”, narró.

En otro momento de la entrevista, Serafín expresó su rechazo a la forma como les exigen lavar todos los baños  y dormitorios los 7 días de la semana.

“Nos quieren ver como si no fuéramos humanos, no nos consideran personas, cuando reclamamos porque no nos pueden tratar así, simplemente no les gusta y nos tratan peor, nos obligan a peores cosas”, recordó.

INJUSTICIAS Y MALOS TRATOS

La situación no es muy diferente para Adán, quien tiene 26 años, lleva detenido 1 año y nueve meses en el Centro de Detención Golden State Annex, en McFarland. Por eso participa de la actual huelga laboral para exponer las injusticias, malas condiciones y los maltratos del personal del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE).

“En verdad este centro no tiene las condiciones sanitarias para funcionar es un centro que hace poco abrió y no estaba preparado para la gente, no cuenta con ciertos programas corriendo, incluso hasta el servicio médico no estaba habilitado. Los dormitorios dónde tenemos que estar se salen los tóxicos del drenaje. Hace 16 días tengo un ratón que recorre la habitación y no hacen nada para eliminarlo”, narró entristecido.

Afirmó que en el Golden State Annex no se esmeran por tratar de mejorar las condiciones carcelarias, y menos de solucionar tu detención simplemente por tratarse de un inmigrante o una persona de color.

Adán calificó su detención como injustificada, se trata de un acto de racismo por parte de la ICE, además del maltrato que recibe dice que el proceso para su liberación no funciona, simplemente porque las leyes no funcionan dentro del centro de detención.

“A mí me cambian continuamente de celda porque les enseñó

a los otros detenidos sus derechos y las leyes para exigir que las condiciones que nos dan no sean una burla”, contó.

Frente a todas estas malas condiciones y forma en que son tratados, el joven Adán, permanece en huelga hace 119 días, reclama que se agilicen los trámites de su liberación. Considera que al parecer son vistos como un negocio, que les conviene tener gente en el centro de detención para obtener dinero. Como se recuerda el Estado le paga a los centros de detención una determinada cantidad para atender a los detenidos.

Otra de las quejas que nos hace saber Adán es que no tienen las condiciones médicas para ser atendidos. “No tenemos oculista, muchas personas necesitan cirugías, tenemos algunas personas que tienen problemas de corazón, por ellos vamos y hablamos con el médico y lo primero que nos preguntan es ¿Cuánto tiempo vas a estar aquí?, porque ellos no van a perder tiempo atendiendo a quienes van deportar pronto, es decir que no quieren gastar dinero en tus condiciones médicas”, relató.

APOYO LEGAL

Los reclamos de nuestros entrevistados huelguistas cuentan con el respaldo y apoyo legal de la organización Pangea Legal Services. La codirectora de Pangea, Esperanza Cuautle Velázquez, cuya misión principal es apoyar a las comunidades que se encuentran en los centros de detención velando por una mejora de las condiciones que viven.

“Hemos creado un comité de apoyo que desde afuera expresamos y hacemos conocer los reclamos de los reclusos, cuales son las condiciones en que son tratados y las injusticias que están viviendo. Es momento de que todos tomemos acción para que estos centros de detención sean cerrados por que solamente están causando daño poniendo gente que es detenida injustamente”, expresó Esperanza Velázquez.

En Pangea Legal Services los inmigrantes en proceso de deportación tienen vías para obtener un estatus legal a través de la representación legal que les ofrecen. Los interesados pueden visitar https://www.ccijustice.org

Este artículo es parte del proyecto periodístico Alto al Racismo – Stop the Hate, California State Library.