En medio de una ceremonia realizada en el jardín sur de la Casa Blanca con 3.000 asistentes, el presidente estadounidense, Joe Biden, firmó una ley aprobada por el Congreso que blinda a nivel federal el matrimonio interracial y entre personas del mismo sexo.

La ratificación de la ley ha sido considerada como un triunfo en la lucha por la igualdad que habría sido inimaginable hace solo unos años.

“Decidir con quién se casa uno es una de las decisiones más personales que una persona puede tomar”, afirmó el mandatario, quien argumentó que el matrimonio debería reducirse solo a dos preguntas: “¿A quién ama usted?” y “Será usted fiel a la persona que ama?”.

“Esta ley reconoce que cada uno debe tener el derecho de responder a esas preguntas por uno mismo, sin la interferencia del Gobierno”, declaró.

La legislación, que entró automáticamente en vigor con su firma, servirá para proteger los matrimonios interraciales y de personas del mismo sexo en caso de que el Tribunal Supremo, de mayoría conservadora, revoque los fallos judiciales que protegen esos derechos.

En concreto, la ley prohíbe que cualquier estado cuestione la legalidad de un matrimonio, independientemente del sexo o de la raza de sus integrantes, si este es legal en el estado en el que se produjo.

Además, revoca la ley de Defensa del Matrimonio aprobada en 1996 bajo el Gobierno de Bill Clinton (1993-2001) y que establecía que el matrimonio solo podría ocurrir entre un hombre y una mujer, bloqueando el reconocimiento de las uniones homosexuales.

La defensa por el matrimonio igualitario ganó impulso después de que en junio el Tribunal Supremo anulara la sentencia “Roe contra Wade”, que durante casi medio siglo protegió el acceso al aborto.

UNA LEY QUE REFLEJA EL CAMBIO EN LA OPINIÓN PÚBLICA

En la ceremonia intervinieron los líderes demócratas del Congreso, Chuck Schumer y Nancy Pelosi, que reconocieron el trabajo que los activistas de EE.UU. han hecho para cambiar la opinión pública en torno al matrimonio igualitario y conseguir que sea protegido por ley.

“¡Ustedes, el pueblo estadounidense, ustedes son los que han hecho esto posible!”, clamó Schumer, quien llevaba la misma corbata morada que se puso para la boda de su hija, que es homosexual.

La opinión pública de EE.UU. ha cambiado de manera vertiginosa en los últimos años: en 1996, cuando se firmó la ley que establecía que el matrimonio era la unión entre un hombre y una mujer, solo el 27 % de los estadounidenses respaldaba el matrimonio homosexual; mientras que en 2022 el apoyo era del 71 %, según Gallup.

El propio Biden, que como senador votó a favor de la ley de Defensa del Matrimonio, ha modificado en los últimos años su postura al respecto y, como candidato en las elecciones de 2020, prometió defender los derechos de la comunidad de lesbianas, gais, trans, bisexuales, intersexuales y queers (LGTBIQ).

Uno de los momentos más importantes de esa transición de Biden se produjo en 2012, cuando ejercía como vicepresidente de Barack Obama (2009-2017) e inesperadamente declaró en una entrevista en NBC que apoyaba el matrimonio igualitario, unos comentarios que provocaron un gran revuelo. (Con información de EFE)