El director de la Agencia de Seguridad Nacional y Manejo de Emergencias (HSEMA), Christopher Rodríguez, refirió que la calidad del aire en las ciudades de Washington y Nueva York, tras la bruma ocasionada por el humo procedente de una serie de incendios en Canadá, «mejoró significativamente», gracias a que los vientos cambiaron.

La calidad del aire en Nueva York comenzó a mejorar ligeramente el jueves por la mañana, cambiando de nivel 5 de 6 en la condición «muy poco saludable».

Como se recuerda el humo que asfixió el noreste de EE.UU. y que puso a millones de ciudadanos en alerta por el aire la última semana se produjo por los cientos de incendios forestales que se produjeron en Canadá, cuya nube de humo ha sido detectada visiblemente por los satélites de la NASA estadounidense.

La NASA explicó que aunque el humo de los incendios forestales de Canadá suele pasar a Estados Unidos varias veces en verano normalmente pasa desapercibido porque está relativamente alto en la atmósfera y porque los vientos suelen mover el humo hacia el este y hacia el mar.

En esta oportunidad, a consecuencia de un fenómeno meteorológico conocido como «baja presión costera», el humo se desvió hacia el sur y el este de EE.UU. y degradó la calidad del aire a nivel de la superficie que respiran millones de personas.

«La contaminación por humo de la superficie desde Nueva York hasta la región de DC es la más significativa desde julio de 2002, cuando ocurrió una situación similar», apuntó el científico de la NASA Ryan Stauffer.

Debido a la mala calidad del aire, la Casa Blanca canceló un evento para celebrar el orgullo gay que tenía previsto celebrarse en el jardín sur de la mansión presidencial y en el que iba a participar la cantante Betty Who.

Las escuelas públicas de la capital cancelaron todas las actividades al aire libre y también el Departamento de Parques y Recreación. En prevención, se recomendó a la población a no permanecer en el exterior y, si necesitan hacerlo, utilizar una mascarilla.

INCENDIO CONTINÚA

En Canadá de los alrededor de 400 incendios forestales que siguen activos en el país, casi la mitad está fuera de control. Solo en la provincia de Quebec se registran 150 incendios forestales.

Pese a ello, la calidad del aire mejoró, el Servicio Meteorológico pronosticó que el indicador caerá de nuevo a niveles de «elevado riesgo» en ciudades como Toronto.En el área metropolitana de Toronto, donde viven más de seis millones de personas, una séptima parte de la población de Canadá, las autoridades están recomendando que las personas de mayor edad, niños y personas con problemas de salud reduzcan actividades en el exterior que supongan un esfuerzo físico. (Con información de EFE)