La discriminación y el racismo, para algunos estudiosos, son calificados como factores invisibles, difíciles de verificar, especialmente cuando las personas niegan haberlos cometido. Sin embargo, investigaciones realizadas han descubierto que es un problema presente en todos los sectores sociales y que se manifiesta en el trato y el lenguaje que se utiliza con las personas consideradas diferentes.
Recientemente, un estudio presentado por la Dra. Lisa Cooper, profesora distinguida de Bloomberg en la Facultad de Medicina de la Universidad Johns Hopkins e investigadora de servicios de salud, reconoce la existencia de la discriminación en la atención médica y las graves consecuencias que provoca en las comunidades latinas e hispanas.
Ella documentó su trabajo en casos de personas que han sido víctimas de racismo en la atención médica, casos de residentes despedidos, y utilizó documentos legales y entrevistas anónimas para verificar los detalles de cómo un médico discrimina a los pacientes que atiende. Todo este análisis lo agrupó en el estudio denominado “Las asociaciones de las actitudes implícitas de los médicos sobre la raza con la comunicación de las visitas médicas y las calificaciones de los pacientes sobre la atención interpersonal”.
A través del programa radial Alianza contra el Racismo, la periodista Rossana Drumond, del periódico Alianza Metropolitan News, y el Dr. Marco Gutiérrez, abordaron precisamente sobre la discriminación en la atención médica, considerando que es crucial comentar las disparidades y mejorar la calidad de la atención para todas las comunidades. Además, plantean la necesidad de establecer programas de educación que promuevan la inclusión y la igualdad en el acceso a la atención médica.
Para combatir o terminar con el racismo en la atención médica, es importante entender primero qué es la discriminación o racismo contra las personas, especialmente cuando un médico tiene que observar su estado de salud.
¡CUANDO HAY RACISMO!
La discriminación en la atención médica se refiere a situaciones en las que los pacientes reciben un trato injusto o desigual por parte de los proveedores de salud debido a su raza, etnia, género, orientación sexual, edad, situación socioeconómica u otras características personales. Este fenómeno se manifiesta de varias formas, como:
1. Acceso desigual a la atención médica: Algunas personas enfrentan barreras para acceder a servicios de salud de calidad por su origen étnico o socioeconómico. También incluye dificultades para obtener seguros médicos, acceso limitado a instalaciones de salud adecuadas o la imposibilidad de pagar tratamientos médicos necesarios.
2. Trato diferencial en función de su identidad racial, étnica u otra característica personal. Esto puede incluir la falta de atención médica adecuada, diagnósticos erróneos, demoras en el tratamiento o la atención, o una comunicación deficiente con los proveedores de atención médica.
3. Los proveedores de atención médica pueden tener estereotipos o prejuicios sobre ciertos grupos de personas, lo que puede influir en la calidad de la atención que brindan. Por ejemplo, un médico puede tener expectativas erróneas sobre los síntomas de un paciente basadas en su raza o etnia, lo que podría afectar el diagnóstico y el tratamiento adecuados.
4. La discriminación en la atención médica puede contribuir a disparidades en los resultados de salud entre diferentes grupos de personas. Esto puede manifestarse en tasas más altas de enfermedades crónicas, tasas de mortalidad más altas o una menor calidad de vida en ciertas comunidades.
La periodista Drumond destaca que es importante entender que la discriminación en la atención médica es un problema complejo que puede tener graves consecuencias para la salud y el bienestar de las personas. Por ello, es fundamental abordar estas disparidades y promover la igualdad de acceso y tratamiento en el sistema de salud.
MALAS EXPERIENCIAS
En el mismo programa, los oyentes comparten experiencias personales y observaciones sobre la discriminación en el sistema de salud que afecta el acceso y la calidad del cuidado médico. Desde la preferencia financiera hasta la priorización de los trasplantes según factores económicos, se resaltan entre las dificultades que enfrentan muchos latinos e hispanos en el sistema de salud.
Juanita, una migrante mexicana expone una experiencia dolorosa de discriminación y desigualdad que sufrió su hermana en la atención médica en el proceso para el trasplantes de órganos.
“Mi hermana, necesitaba un trasplante de pulmón que nunca llegó. Durante todo el proceso de espera, se observó discriminación no solo por raza o etnicidad, sino también por la situación financiera de los pacientes. Siempre la preferencia se daba a personas con mejor situación financiera”, narró.
Comentó también Juanita que intentó que otros afectados denunciaran la situación, pero muchos prefirieron quedarse callados por miedo a perder oportunidades de trasplante, sometiéndose a los abusos en el sistema de salud que afectan a los más necesitados.
Por otro lado, el comentario de Martín, se refiere a que como afiliado a Covered California ha observado como algunas personas falsifican sus ingresos para calificar para beneficios que no les corresponden, lo que genera costos adicionales para los contribuyentes.
“Definitivamente ha habido muchos abusos por parte de la misma gente latina, en Covered California tienes que comprobar tus ingresos y no mentir que ganas $1000 al mes, cuando te los ganas cada semana. El que ellos se hagan pasar como pobres hace que esos costos los paguemos nosotros”, opinó.
Otra opinión es la de un latino llamado Antonio, hace referencia a la preparación dentro de la comunidad latina en el contexto de la atención médica en Estados Unidos. Menciona una especie de «escuela» o mentalidad entre los latinos de no prepararse adecuadamente.
“Muchos latinos en Estados Unidos trabajan con la idea de que eventualmente regresarán a sus países de origen, por lo que no invierten en su preparación o en su futuro a largo plazo en EE.UU”, señala.
Antonio comparó la atención médica en el Valle Central, específicamente en Modesto, como buena («en la Gloria»), mientras que en San Francisco se percibe como deficiente («terrible») debido a la limitación de ingresos y servicios. “Esto nos muestra que la gente vive con ingresos limitados para calificar para ciertos beneficios, lo que sugiere que hay un sacrificio en la calidad de vida para recibir algún tipo de asistencia financiera”, dijo.
Desde Alianza Metropolitan News, conscientes que el racismo está presente en todos los sectores sociales, especialmente en las áreas de la salud, dejamos en claro que al compartir estas historias convincentes esperamos que puedan provocar un cambio en la sociedad.
Este artículo es parte del proyecto periodístico Alto al Racismo – Stop the Hate, California State Library.

