Educando a la generación de cristal Apoyo y justicia para los maestros

Por Verónica Meza, Alianza News

De acuerdo a un informe publicado por la Asociación de Maestros de California (CTA), el 77 por ciento de los docentes de California encuentran gratificante su trabajo, y cuatro de cada 10 están pensando en dejar la profesión debido a la falta de recursos en las escuelas y presiones financieras en el hogar. En estadísticas proveídas por otras organizaciones, reportan que el 55% de maestros considera dejar la profesión antes de lo planeado por la mala conducta de los estudiantes y los bajos salarios que dificultan solventar los altos costos de vivienda o renta; además de cubrir los gastos de la canasta básica. Por supuesto, sin mencionar, el cierre de escuelas que deja generalmente, a nuevos maestros desempleados.

El Centro Nacional de Estadísticas para la Educación publicó un estudio en 2022, que más de 80% de las escuelas han reportado que la conducta de los estudiantes ha empeorado significativamente en los últimos años. Esto ha ayudado a explicar el agotamiento de los maestros incluido en estadísticas del año 2023. Se ha presentado un incremento de interrupciones en los salones por mala conducta en un 56%, peleas o conflictos afuera del salón en un 49%, y actos irrespetuosos de estudiantes en contra de maestros y administradores en un 48%.

Alianza Metropolitan News entrevistó a dos maestros que compartieron sus experiencias y críticas sobre la educación. La primera, la maestra Sofía, con más de 20 años de experiencia en escuelas de California, prefirió mantener el anonimato por temor a repercusiones laborales, en su nuevo trabajo. El segundo, el Dr. José Luis, desde Baja California, México, destaca las injusticias hacia los docentes y la falta de apoyo administrativo en las escuelas.

La maestra Sofía, con más de 20 años de experiencia en escuelas preparatorias públicas de California, critica la implementación de la justicia restaurativa, lo que en inglés se llama ‘conflict resolution’; la cual considera ineficaz, ya que permite que algunos estudiantes indisciplinados manipulen a la administración sin enfrentar consecuencias reales. Aunque reconoce que la mayoría de los estudiantes son responsables, señala que un pequeño grupo problemático afecta el ambiente escolar. Sofía enfatiza la necesidad de un equilibrio entre la formación académica y la enseñanza de valores éticos, destacando la importancia de imponer consecuencias claras para mantener el respeto y evitar que los estudiantes abusen del sistema con falsas acusaciones. “Muchas veces, la tendencia de darle voz a los estudiantes, apoyando mentiras, sin comprobar o investigar que está pasando en los salones, y dejar al lado la opinión y la sensatez del maestro, puede ser una decisión catastrófica, comentó la maestra Sofía.

¿Qué pasó con los estudiantes en la clase de la maestra Sofía?

Lamentablemente, esta maestra vivió una situación de injusticia en el plantel escolar, en el cual había trabajado por años. Dos estudiantes indisciplinados de su clase, se fueron a quejar a la administración diciendo que ella les gritaba en clase. Todo eso pasó porque la maestra Sofía, se quejó de la indisciplina de los estudiantes.  De ese incidente, la maestra fue despedida. “Me despidieron como si yo fuera la niña de 15 años. No pude hacer nada. Fue muy humillante. Me escribieron una carta que yo había humillado al decano de disciplina por dar mi punto de vista y hacer más preguntas acerca de esta injusticia. Además, me pusieron, en otra clase, en un plan de mejora para supervisarme como si yo fuera la del problema. Y todo por quejarme de la falta de respeto incontrolable de dos estudiantes”.

La maestra Sofía opina que los administradores deben ser más empáticos y brindar mayor respeto y apoyo a los maestros. Considera que si un docente es contratado, debe recibir respaldo para desempeñar su labor en beneficio de los estudiantes. Además, sostiene que la palabra del profesor debe tener más peso como profesional, y cualquier queja estudiantil debe ser investigada a fondo para garantizar justicia, del maestro y del estudiante, dependiendo de la situación.

Entonces, la pregunta sería, ¿qué tipo de estudiantes está creando el nuevo sistema educativo? ¿Una generación de cristal a la que no se puede cuestionar o remediar la falta de interés académico y las faltas de respeto porque se ofenden o se trauman? ¿Una generación de cristal que no estará preparada para enfrentar al mundo real porque no es capaz de ejercer un sentido común, y ser partidarios de la moral y la ética para habitar en una sociedad justa y equilibrada?

Asimismo, el Dr. José Luis con más de 23 años de enseñanza. Una trayectoria maravillosa dentro de la escultura. Con estudios de una Licenciatura y una Maestría de Artes Visuales en escultura de la Universidad Nacional Autónoma de México, y un Doctorado en Escultura de la Universidad de Guanajuato, vivió una mala experiencia debido a la falta de ética y de respeto de algunos de sus estudiantes universitarios en Baja California, México.

¿Qué pasó con los estudiantes en la clase de arte con el Dr. José Luis?

El Dr. José Luis como requisito para acreditar su clase de escultura, calificaba la bitácora del semestre que debería incluir la explicación de tres trabajos de escultura, a manera de reflexión, y tres fotografías del producto final con una descripción. Eso implicó que algunos estudiantes asistieron a clase, pero no entregaron la bitácora. Entonces, los reprobaron por no seguir los lineamientos de la clase, a pesar de haber sido advertidos. Así es que, en una junta de asociación de alumnos, estos reprobados, se empezaron a quejar, y uno de ellos le dijo al Dr. José Luis, “Ya están corriendo a todos los maestros malos” (solo por exigir los trabajos finales). A la vez, una alumna reprobada, por no trabajar, lo calumnió diciendo que el Dr. José Luis, la andaba buscando para pegarle, y que ella estaba sufriendo de una crisis de ansiedad. Y los administradores le creyeron. Y así siguió la calumnia: Dicen que dicen, sumando mentiras e injusticias y dañando la reputación del Dr. José Luis. “Los administradores cuidan su espalda. Es más fácil despedir al maestro, que se vaya, y no investigar lo que realmente está sucediendo. Esto pasa para no perder a los estudiantes, el dinero generado por las colegiaturas y evitar problemas con los padres de familia. ¿Cómo es posible que los directores de una facultad de artes, no sean artistas, solo administradores que no saben nada de arte, y de lo que se requiere para formar escultores o profesionales en las artes plásticas y visuales? Existe mucha corrupción en el sistema educativo mexicano”, enfatizó el Dr. José Luis.

Así también, el Dr. José Luis recalcó que el sistema educativo está educando a una generación de cristal en la que a los alumnos no se les puede decir nada, y no hay disciplina.  El Dr. José Luis recalcó que ser artista visual requiere de la motivación de aprender, tenacidad y práctica constante para perfeccionarse. Lamenta que hoy en día no se pueda exigir disciplina, y que los maestros que corrigen el desempeño académico de los estudiantes sean rechazados. Propone una revolución educativa donde los estudiantes asistan por el deseo de aprender, en lugar de confrontar a los docentes. Critica que las universidades prioricen a quienes solo pagan por sus materias, en lugar de fomentar el verdadero estudio. “Imagínense, si los doctores, al estudiar medicina no tuvieran disciplina, estuvieran matando a los pacientes”, exclamó el Dr. José Luis.

Ante estas declaraciones de maestros expertos en su área confrontados por estudiantes por ejercer dignamente un servicio académico, no hemos abordado el origen de esta nueva generación de cristal. ¿Qué está pasando con los padres? De acuerdo a la opinión de la maestra Sofía, muchos estudiantes no tienen padres disponibles para ayudarlos. Cuando crecen esos hijos empiezan con problemas psicosociales. La mayoría de los estudiantes con problemas de disciplina, tienen padres que no están ahí porque tienen que trabajar noche y día. Ignoran los mensajes del maestro, no están disponibles o no les importa. El educar a los estudiantes es un trabajo en equipo que debería tener una fundación sólida en la casa, y continuar en la escuela.

 Le agradecemos a la maestra Sofía y al Dr. José Luis por compartir sus historias, y por dejarnos este legado de enseñanza a través de sus experiencias en el sistema educativo. Indiscutiblemente, el educar a un estudiante debería ser un trabajo holístico. Ese trabajo de compromiso académico, ético y moral entre padres, maestros y administradores escolares. Debemos promover que esa generación de cristal, se convierta en una generación sólida de estudiantes entrenados para liderear la sociedad con empatía, respeto, y el deseo de plantar nuevas semillas para cosechar un mundo equitativo y mejor.