El alcalde de San José, Matt Mahan, ha promocionado una ambiciosa estrategia para acabar con la falta de vivienda en la ciudad mediante soluciones temporales, asegurando que es 95% más barata que la construcción de viviendas permanentes. Sin embargo, su análisis omite un costo clave que podría hacer que esta estrategia sea más costosa a largo plazo.
Una solución rápida, pero con costos ocultos
El plan del alcalde busca alcanzar un estado de «cero funcional», es decir, que el número de personas saliendo de la falta de vivienda supere al de quienes ingresan a esta situación. Para ello, propone opciones de corto plazo como casas diminutas, estacionamientos seguros, sitios de descanso y refugios.
Según su oficina, San José podría sacar de las calles a 5,500 personas sin hogar con un costo inicial de $255 millones. Esta cifra parece significativamente menor que los $5,000 millones que costaría construir viviendas asequibles permanentes para esas mismas personas.
Pero lo que no menciona el alcalde es que los refugios temporales requieren un gasto anual de $234 millones en operación y mantenimiento. Esto incluye seguridad, infraestructura, servicios de apoyo y alimentación. A largo plazo, el costo acumulativo de operar refugios temporales podría superar el de las viviendas permanentes, según un análisis del Departamento de Vivienda de San José.
Viviendas asequibles: más accesibles de lo que parece
El cálculo de $5,000 millones para viviendas asequibles parte de una suposición de $1 millón por apartamento, pero no considera que la ciudad solo financia un 20% de estos proyectos. La mayoría del dinero proviene de créditos fiscales y subsidios federales y estatales, lo que reduciría el gasto real de San José a $575 millones, una cifra similar a la del plan de viviendas temporales.
Para los defensores de la vivienda permanente, la diferencia clave es que los refugios temporales necesitan ser reconstruidos cada 10 o 15 años, mientras que una vivienda asequible representa un gasto único y estable a largo plazo.
«Decir que la vivienda temporal es más barata es una declaración ridícula. No muestra interés en acabar con la falta de vivienda, solo en ocultarla», dijo Sandy Perry, vicepresidenta de la junta de South Bay Community Land Trust.
¿A dónde irá el dinero de San José?
El debate también se centra en cómo se distribuirán los fondos públicos. En 2020, los votantes aprobaron la Medida E, un impuesto sobre transferencias de propiedad destinado a la construcción de viviendas asequibles. Inicialmente, el 75% del dinero se destinó a viviendas permanentes y el 25% a refugios temporales. Sin embargo, el Concejo Municipal ha estado cambiando cada vez más dinero hacia viviendas temporales, y podría hacerlo nuevamente en el presupuesto 2025-26.
El dilema: rapidez o estabilidad
Quienes apoyan la vivienda temporal argumentan que proporciona un refugio inmediato y evita que más personas caigan en la indigencia, lo que a la larga podría reducir costos en hospitalizaciones y otras intervenciones de emergencia.
«El verdadero beneficio del modelo de cero funcional es tener lugares disponibles para personas antes de que sufran un trauma severo en las calles», dijo Elizabeth Funk, directora de DignityMoves, organización que desarrolla viviendas temporales en San José.


