La ciudad de San José ha lanzado un programa piloto con el objetivo de reducir la crisis de personas sin hogar al ayudarlas a reunirse con sus familias en otras partes del país. 

El programa, llamado Homeward Bound, fue propuesto por el alcalde Matt Mahan y contará con $200,000 del fondo general de 2024-25. La ciudad invertirá hasta $1,000 por persona para cubrir los costos de transporte en autobús y facilitar su regreso a casa. 

«No todas las personas sin hogar llegaron a esta situación por la misma razón, y no todas necesitan lo mismo para salir de ella», dijo Mahan en una conferencia de prensa. 

¿Cómo funcionará Homeward Bound? 

El programa enviará trabajadores sociales para contactar a las personas sin hogar y evaluar si la reunificación familiar es viable. A diferencia de iniciativas similares en ciudades como San Francisco, San José verificará previamente la disposición de los familiares antes de proceder con la reubicación. 

El director de Vivienda de la ciudad, Erik Solivan, destacó la importancia de esta verificación: «En San Francisco, intentaron contactar a los familiares en la etapa final del proceso. Nosotros queremos hacerlo desde el principio para garantizar que haya un entorno estable al que puedan regresar». 

Según un censo de 2023, aproximadamente el 15% de las personas sin hogar en el condado de Santa Clara vivían fuera del condado o del estado antes de quedarse sin vivienda. Actualmente, San José tiene alrededor de 6,340 personas sin hogar, de las cuales 5,500 no tienen refugio. 

Sin embargo, no todos ven este programa como una solución definitiva. El activista Robert Aguirre expresó dudas sobre su efectividad: «Muchas personas sin hogar han perdido el contacto con sus familias o han salido de entornos familiares tóxicos. ¿Cómo podemos asegurar que enviarlas de vuelta es realmente lo mejor para ellas?» 

Por otro lado, Brenda Womack, quien vivió en las calles de San José y ahora reside en Oregón con su hija, considera que la reunificación puede ser positiva, pero solo si la relación familiar es buena. 

«Estoy con mi familia y prefiero estar con ellos, pero no todos tienen esa suerte»,* comentó Womack. 

¿Es suficiente?

Los defensores de las personas sin hogar coinciden en que el acceso a viviendas asequibles y refugios permanentes sigue siendo la verdadera solución. 

Kama Fletcher, de la organización sin fines de lucro Neighborhood Hands, cree que este programa puede ser útil en algunos casos, pero no es la respuesta definitiva. «Mientras no abordemos la falta de viviendas asequibles en San José, seguiremos viendo a miles de personas en las calles», dijo Fletcher. 

El alcalde Mahan reconoce que no todas las personas estarán interesadas en el programa, pero insiste en que ofrecer más opciones es un paso necesario para alcanzar el objetivo de «cero funcional», donde el número de personas que salen de la situación de calle sea mayor al de las que ingresan a ella.