Golpeados por años de sacudidas económicas – desde los cierres por la pandemia hasta la inflación, la pérdida de población, los aranceles –  los negocios de San José están apostando por la unión como estrategia de supervivencia y recuperación económica.

Hace unos días el Concejo Municipal dio un paso clave al avanzar dos nuevas propuestas de Distritos de Mejora Comercial (Business Improvement Districts, BID): uno en el corredor de Alum Rock–Santa Clara Street y otro alrededor de The Alameda. De aprobarse definitivamente, estas iniciativas se sumarían a una rápida expansión que podría llevar a la ciudad a 12 distritos comerciales activos para el verano de 2026, prácticamente el doble en apenas dos años.

Unión ante años de pérdidas

Los distritos de mejora comercial permiten que los negocios de una zona junten recursos económicos para financiar seguridad, limpieza, embellecimiento urbano, eventos y campañas que atraigan clientes. Para muchos empresarios locales, esta fórmula se ha vuelto esencial tras un periodo que dejó cicatrices profundas.

“Se trata de vitalidad económica a largo plazo”, explicó Helen Masamori, corredora de seguros y presidenta de la Asociación Comercial Alum Rock–Santa Clara Street. “Les da voz a los negocios locales, control sobre su entorno y las herramientas para definir el futuro de su vecindario sin depender de fondos de la ciudad”.

Docena de distritos

San José creó su primer distrito comercial en 1988, enfocado en el centro de la ciudad. Durante décadas, el crecimiento fue lento: hasta hace dos años, solo existían cinco distritos.
Ese panorama cambió drásticamente a finales de 2024, cuando se aprobaron distritos en Monterey Road y Tully Road. En 2025 se dio luz verde a uno en The Alameda, y ahora se analizan nuevas propuestas para Story Road y East Village.

Las iniciativas más recientes —Alum Rock y The Alameda— podrían entrar en operación en abril, tras un periodo adicional de revisión pública.

Una inversión de los propios negocios

Una vez creados, los distritos impondrán cuotas anuales, que en la mayoría de los casos serán de $350 por negocio. En total, más de 2,200 comercios quedarían dentro de los nuevos distritos.

Los fondos se destinarán a mejorar la seguridad, iluminar calles, embellecer espacios, organizar eventos comunitarios y desarrollar campañas para aumentar el flujo de clientes. Solo el distrito de Alum Rock proyecta generar más de $2 millones en ingresos durante los próximos 15 años.

“Es una cantidad considerable de dinero que los propios negocios están invirtiendo en sus zonas para fortalecer la actividad económica y mejorar la identidad del lugar”, señaló Jen Baker, directora de la Oficina de Desarrollo Económico y Asuntos Culturales de la ciudad.

Recuperación desigual

Aunque algunos indicadores apuntan a una recuperación —en los últimos tres años la ciudad emitió 933 nuevos permisos comerciales para negocios de comida, una cifra récord—, las autoridades reconocen que no todos los vecindarios avanzan al mismo ritmo.

En The Alameda, el comerciante Doug Cookerly, propietario de Hop & Vine, asegura que su negocio apenas ha recuperado el 60% de los ingresos previos a la pandemia. Atribuye parte de la lentitud a la disminución del tránsito peatonal y al deterioro del entorno urbano.

“Intenté limpiar el vecindario todo lo que pude”, relató Cookerly, también presidente de la Asociación Comercial de The Alameda. “Pero financiera, física y emocionalmente era una carga imposible de sostener solo”.

Esperanza en medio de la incertidumbre

Para comerciantes como Cookerly, los nuevos distritos representan algo más que números: simbolizan esperanza y resiliencia.

“Hay muchas formas de hacer que The Alameda sea un lugar atractivo y vibrante”, dijo. “Programas como este son los que nos dan fuerza, energía renovada y motivos para seguir adelante”.

En una ciudad que busca recuperar su pulso económico tras años turbulentos, los empresarios de San José parecen haber llegado a una conclusión clara: juntos pueden resistir mejor la tormenta.