Los residentes del Sur del condado de Santa Clara ahora tienen una mejor oportunidad de recibir atención médica que puede salvarles la vida sin tener que recorrer largas distancias. Autoridades anunciaron esta semana la expansión de servicios de cardiología en el Hospital St. Louise, en Gilroy, y en el Valley Health Center, en Morgan Hill, una región que históricamente ha enfrentado serias dificultades para acceder a atención especializada.
Hasta ahora, muchas personas que viven en comunidades rurales del sur del condado tenían que viajar hasta 35 millas hacia el norte —un trayecto que puede tomar más de una hora por sentido— para recibir estudios y controles básicos del corazón en San José. Para adultos mayores, familias trabajadoras y personas sin transporte propio, esto significaba posponer citas médicas importantes, con el riesgo de que sus problemas de salud se agravarán.
“Durante mucho tiempo hemos sido una comunidad desatendida y pasada por alto”, dijo la supervisora del Distrito 1, Sylvia Arenas, durante una conferencia de prensa frente al Hospital St. Louise. “Este tipo de atención que hoy celebramos es algo que merecemos. Cuando se trata del corazón, los minutos importan, los segundos importan. No deberíamos tener que manejar una hora para recibir el cuidado que necesitamos”.
Vidas más protegidas
Con esta expansión, los centros de salud del sur del condado podrán diagnosticar y dar seguimiento a padecimientos como aneurismas aórticos, insuficiencia cardíaca, enfermedades coronarias, trastornos del ritmo cardíaco y problemas en las válvulas del corazón.
Entre los nuevos servicios destacan los electrocardiogramas (EKG), que miden la actividad eléctrica del corazón; ecocardiogramas, que permiten observar el órgano mediante ultrasonido y evaluar su funcionamiento; y parches de monitoreo, que los pacientes pueden usar para registrar su ritmo cardíaco durante varios días. También se ofrecerán pruebas de esfuerzo en caminadoras para evaluar el desempeño del corazón bajo actividad física.
Estos avances no sólo facilitarán el diagnóstico temprano, sino que ayudarán a prevenir complicaciones graves.
“La salud del corazón es fundamental, sin importar dónde vivas”, señaló la doctora Olivia Lee, directora médica del Hospital St. Louise. “Este es un cuidado cardiovascular esencial, bien hecho y ahora más accesible para todos”.
Un logro en tiempos difíciles
La expansión llega en un momento clave, cuando el sistema de salud del condado enfrenta recortes federales significativos. Tras la firma del proyecto de ley H.R. 1 por parte del presidente Donald Trump, el presupuesto del condado se verá reducido en aproximadamente mil millones de dólares anuales.
Los votantes del condado aprobaron el año pasado la Medida A, un aumento temporal del impuesto a las ventas que generará cerca de 330 millones de dólares al año para mantener a flote los hospitales públicos.
Este anuncio también forma parte de una estrategia más amplia del condado, que en los últimos siete años ha adquirido varios hospitales en riesgo de cierre, convirtiéndose en el segundo sistema hospitalario público más grande de California.
Equidad en salud
La llegada de atención cardiológica especializada a Gilroy y Morgan Hill representa más que una mejora en infraestructura: es un paso hacia la equidad médica para miles de familias que viven en zonas rurales y agrícolas.
Para ellos, ya no se trata de elegir entre faltar al trabajo, depender de alguien más o simplemente ignorar los síntomas. Ahora, la atención está más cerca, y con ella, una oportunidad real de vivir más y mejor.

