La ciudad de San José acelera el uso de IA para mejorar servicios, detectar problemas y ahorrar recursos, pero también enfrenta preguntas sobre privacidad, empleos, decisiones automatizadas y seguridad.

La inteligencia artificial ya no es una promesa lejana para San José. Está entrando directamente en la vida cotidiana de la ciudad y puede cambiar la manera en que los residentes reciben servicios públicos, cómo trabajan los empleados municipales y hasta cómo se detectan problemas en las calles.

La ciudad, junto con San Francisco y Oakland, está avanzando rápidamente en la incorporación de inteligencia artificial (IA) a sus operaciones. Pero San José quiere hacerlo con una diferencia: aprender de los errores cometidos durante las últimas décadas con internet y las redes sociales antes de permitir que una nueva tecnología se expanda sin suficientes controles.

Khaled Tawfik, director de Información de la Ciudad de San José, resume el desafío con una frase: “La tecnología siempre es excelente; es lo que hacemos con ella lo que a veces causa problemas”.

Para los residentes, esa advertencia es importante. La IA puede hacer que el gobierno sea más rápido y eficiente, pero también puede afectar la privacidad, la seguridad y la forma en que se toman decisiones que tienen consecuencias reales para las personas.

LA CIUDAD YA ESTÁ USANDO IA

San José comenzó a incorporar inteligencia artificial en sus servicios 311, utilizados por los residentes para reportar problemas y solicitar atención municipal.

Se conoció que los sistemas de cámaras propiedad de la ciudad pueden utilizar IA para analizar las condiciones de las calles, identificar grafitis y detectar vertidos ilegales de basura. La información puede ayudar al Departamento de Obras Públicas a responder con mayor rapidez.

La tecnología también puede identificar posibles indicios de actividad criminal y alertar a la policía cuando exista una situación que pueda representar un riesgo.

Otra iniciativa utiliza vehículos autónomos de Waymo y la plataforma Waze como una especie de “ojos” móviles de la ciudad. Los vehículos recorren San José y sus cámaras pueden recoger información sobre las condiciones de las calles. Actualmente, parte de esa información todavía es introducida manualmente por empleados municipales en el sistema 311.La meta es que, en el futuro, la inteligencia artificial pueda automatizar buena parte de ese proceso.

¿QUÉ PUEDE GANAR LA COMUNIDAD?

El argumento principal a favor de la IA es la eficiencia. Si una computadora puede revisar miles de imágenes, documentos o reportes en segundos, los empleados municipales pueden dedicar más tiempo a tareas que requieren criterio humano.

La administración municipal busca crear lo que Tawfik llama “servicios gubernamentales sin interrupciones”, capaces de anticiparse a los problemas en lugar de esperar a que los residentes los reporten.

Eso podría traducirse en una ciudad más eficiente: permisos procesados con mayor rapidez, menos acumulación de trabajo, identificación temprana de problemas y mejor utilización del dinero público.

LA IA TAMBIÉN PUEDE EQUIVOCARSE

Un estudio reciente revela que una computadora puede analizar información rápidamente, pero no necesariamente comprende las consecuencias humanas de una decisión. Por eso San José está clasificando los usos de IA según su nivel de riesgo. Escribir un correo electrónico interno puede considerarse una tarea de bajo riesgo. En cambio, preparar decisiones relacionadas con contratación municipal, documentos oficiales o asuntos legales requiere una revisión mucho más cuidadosa.

La razón es sencilla: un error administrativo no siempre tiene el mismo peso que un error que afecta los derechos o la seguridad de una persona. San José ya ha capacitado a más de 1,000 empleados municipales en temas relacionados principalmente con ciberseguridad, protección de datos y uso responsable de la tecnología.

¿QUÉ PASARÁ CON LOS EMPLEOS?

Los funcionarios de San José no anticipan simplemente sustituir empleados por computadoras. Pero sí reconocen que algunos puestos tendrán que cambiar.

Aram Kouyoumdjian, director de Recursos Humanos y Relaciones Laborales de la ciudad, explicó que habrá funciones que deberán “evolucionar” como consecuencia de la IA. El objetivo es capacitar y preparar a los trabajadores para nuevas responsabilidades.

Eso significa que la discusión no debería limitarse a cuántos empleos puede eliminar la IA, sino también a qué nuevas habilidades necesitarán los trabajadores municipales. Con información de BCN.