El sistema de salud y hospitales, con el recorte de presupuesto, es el sector más golpeado. Ha sufrido la disminución de 119 puestos, incluyendo personal médico y especialistas en salud mental, lo que podría disminuir la capacidad de atención al paciente.
Ante este inminente recorte de fondos federales y estatales, los líderes del condado de Santa Clara han optado como estrategia asumir el control del Plan de Salud Familiar, una entidad que desde 1995 ha gestionado la atención médica de cientos de miles de personas en situación vulnerable.
En las sesiones anteriores, la Junta de Supervisores votó de forma unánime para reemplazar a la mayoría de los integrantes de la junta directiva del Plan de Salud Familiar de Santa Clara, con el objetivo de colocar en su lugar a empleados del condado. Esta medida forma parte de una reestructuración más amplia para crear un modelo único de atención médica administrada que permita aumentar los reembolsos del programa Medi-Cal y garantizar la estabilidad de los servicios públicos de salud.
El acuerdo busca proteger el acceso a la atención médica de unas 300,000 personas, en su mayoría familias de bajos ingresos, personas mayores, jóvenes en hogares de acogida y personas con discapacidad.
El director ejecutivo del condado, James Williams mencionó que “existe una necesidad urgente de una estrategia de Medi-Cal eficiente, unificada y eficaz que respalde la estabilidad de estos servicios esenciales de la red de seguridad”.
MEDIDA FINANCIERA O TEMA SOCIAL
Aunque presentada como una estrategia para optimizar fondos, la acción del condado tiene un claro trasfondo social. A través de esta medida, los líderes locales intentan evitar que la falta de recursos afecte directamente a las poblaciones más vulnerables, que dependen casi por completo del sistema público para recibir atención médica.
La supervisora del Distrito 4, Susan Ellenberg, aseguró que el cambio no alterará los servicios de los pacientes: “Esto se trata simplemente de garantizar que usted siga recibiendo la mejor atención posible, de los médicos y profesionales en los que confía”.
El Plan de Salud Familiar, originalmente creado por el condado hace casi tres décadas, fue concebido como una entidad independiente para facilitar una atención médica más coordinada y centrada en las personas. Sin embargo, los actuales líderes del condado sostienen que el modelo actual actúa más como una aseguradora que prioriza la contención de costos por sobre la atención médica.
Además, señalan que la falta de respaldo financiero del fondo general del condado ha llevado al Plan a reembolsar tarifas inferiores a las necesarias, lo cual impacta negativamente en los hospitales públicos y su capacidad de operación.
PROPUESTA Y CRITICAS
La propuesta no estuvo exenta de críticas. Christine Tomcala, directora ejecutiva del Plan de Salud Familiar, calificó la decisión como una «adquisición hostil». “Es una falta de respeto a nuestra junta directiva, a nuestro personal y, sobre todo, a nuestros miembros”, afirmó ante la Junta.
Incluso se presentó una demanda judicial para frenar el proceso, la cual fue rápidamente desestimada. “Nos complace que el tribunal no interviniera”, declaró Tony LoPresti, abogado del condado.
El cambio aún debe recibir la aprobación del Departamento de Servicios de Atención Médica de California, ya que el condado busca convertirse en proveedor exclusivo de Medi-Cal, eliminando a otras aseguradoras como Anthem. Este proceso podría tardar años, pero la presión de los recortes propuestos por el Congreso y por el gobernador Gavin Newsom ha acelerado la necesidad de actuar.
Actualmente, cuatro entidades manejan Medi-Cal en el condado: dos privadas (Anthem y Kaiser Permanente) y dos públicas (Valley Health Plan y Family Health Plan). Bajo el nuevo modelo, solo quedaría una: el plan administrado por el condado.
COMPROMISO CON EQUIDAD
Con esta estrategia planteada lo que está en juego no es solo un modelo de gestión financiera, sino el futuro de la salud pública en una de las regiones más desiguales del país. Mientras el costo de vida sube y los recursos estatales bajan, el condado de Santa Clara apuesta por un control más directo para proteger a quienes más dependen del sistema de salud.
La atención médica es, para muchos, una línea de vida. Y en Santa Clara, esa línea hoy está siendo rediseñada con la intención de mantenerse firme, incluso cuando el viento sopla en contra.

