El Alcalde de San José se arrodilla por Floyd y las protestas raciales

Foto y texto por Rossana Drumond

Alianza News

La Ciudad de San José, capital del Valle del Silicio, se unió a la protesta nacional de más de 40 ciudades en los 25 Estados de la Unión Americana por la muerte de George Floyd a manos del policía Derek Chauvin ante la complicidad pasiva de sus compañeros que no hicieron nada por detener al policía agresor.

Con el lema “I can’t breathe”, “no puedo respirar”, se dio la ola de movilizaciones al principio pacíficas pero a medida que pasó el tiempo se tornaron en disturbios, saqueos y vandalismo. Estos actos no son buenos porque se envía un mensaje negativo. Se debe alzar la voz y pedir justicia pero no de forma violenta.

Parte del problema es que una mayoría de las Fuerzas del Orden han institucionalizado el racismo, el cual se pone de manifiesto cuando hacen las detenciones y condenan por el color de piel porque en sus mentes tienen un perfil racial que piensan que todo lo oscuro es culpable. Sin embargo, cabe destacar que no todos los policías son racistas, hay otros miles que respetan a las comunidades que sirven.

La indignación y frustación nacional se pusó de manifiesto en diferentes étapas. En San José, algunos manifestantes bloquearon la autopista 101 y el tráfico durante sus protestas. Otros vandalizaron, y muchos caminaron pacificamente portando sus pancartas y gritando consignas contra la brutalidad policial.

Las protestas raciales se han dejado escuchar y sus participantes hacen eco las palabras de los familiares de George Floyd “no se puede tener una justicia para negros y otra para los blancos”. La brutalidad y el uso de fuerza excesiva por parte de la policía es un tema central en la violación de derechos humanos en Estados Unidos. Se necesitan cambios y reformas para llegar a una reconciliación entre la comunidad y las fuerzas del orden. Quizás así lo querían demostrar algunos policías de Miami, Los Angeles, Nueva York, New Jersey que se arrodillaron en solidaridad con los manifestantes, en parte para calmar los ánimos y crear confianza en las dos partes.

A nivel local, el alcalde de San José, Sam Liccardo llamó a la cordura y remarcó que la violencia no es la respuesta, que no hay razón para que se vandalicen los carros y se hagan agresiones. El alcalde Liccardo se presentó durante la protesta de San José y se arrodilló en señal de respeto a George Floyd.

Cabe mencionar que muchos negocios que han sido castigados por el implacable covid 19 también han sido víctimas de destrozos, quiebres de ventanas y puertas. Dentro de este mal panorama es necesario destacar la loable acción de los voluntarios que se unieron para colaborar en la limpieza de sus ciudades.

Este hermoso país está siendo azotado, por una parte el látigo de la pandemía del Covid 19 llegando a casi 2 millones de infectados y como consecuencia funesta tiene 40 millones de desempleados. La desesperación y ansiedad se apoderado de miles de personas, sin embargo hay otras miles que están dispuestas a seguir luchando por el sueño americano. Por ello es importante que miremos hacia adelante, este 2020 es muy importante para toda la nación, pero de forma especial lo es para nuestra comunidad inmigrante. El Censo y las elecciones presidenciales van a marcar nuestro destino, lo mejor que podemos hacer es participar y hacer escuchar nuestra voz.