El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador,  le propuso a su homólogo estadounidense, Joe Biden, la entrega de visas de trabajo para ordenar el flujo de migrantes centroamericanos y mexicanos hacia suelo estadounidense.

“No hay que descartar la posibilidad de que se entreguen visas de trabajo en Centroamérica, en México. Hay una realidad: se necesita en Estados Unidos la mano de obra, la fuerza de trabajo para que haya crecimiento de esa economía”, dijo López Obrador en un acto en Ciudad Juárez, Chihuahua, frontera con Texas.

“¿Por qué no se ordena el flujo migratorio entregando visas de trabajo?”, cuestionó el mandatario, al tiempo que dijo que esa “es una opción, una alternativa” que ya le ha planteado al presidente Biden.

“Nosotros celebramos su política migratoria y vemos con buenos ojos que se haya comprometido a regularizar la situación de los mexicanos que viven y trabajan desde hace tiempo en Estados Unidos”, dijo.

Sobre el regreso de migrantes de Estados Unidos a México, López Obrador aseveró que su gobierno ya está atendiendo este asunto para encontrar una solución.

Recordó que una propuesta que se le ha hecho al Gobierno estadounidense para que se atiendan las causas que obligan al desplazamiento es que se apoye a Centroamérica y al sur-sureste de México.

“Son trámites que llevan tiempo, pero hay que acelerar la entrega de 4.000 millones de dólares que se ofrecieron para Centroamérica lo mas pronto posible, que se ayude a estos países, Honduras, Guatemala y El Salvador”, apuntó.

Dijo que los estados están afectados por la pobreza pero también por la violencia y ahora quedaron muy afectados económicamente por el paso de los huracanes que arrasaron con sus cultivos.

“En Centroamérica hay mucha necesidad y pobreza se tiene que actuar pronto e invertir”, repitió sobre el planteamiento que ya le hizo a Joe Biden.

Argumentó que se creó una expectativa de que con el cambio de Gobierno en Estados Unidos se iban a crear mejores condiciones para los migrantes -“casi se les iba a abrir la frontera”, resumió- y esto lo aprovecharon los traficantes de personas.

Recordó que en enero un grupo de 19 migrantes, 16 guatemaltecos y tres mexicanos, fueron calcinado por bandas delictivas en Tamaulipas y por eso México debe proteger los derechos humanos.

Una forma, sostuvo, es ordenar el flujo migartorio y “no abrir la frontera sur sin tomar en cuenta que en la travesía hacia Estados Unidos los migrantes corren muchos riesgos”.

El pasado martes, México y Estados Unidos acordaron buscar una “migración ordenada, segura y regular” en medio de un creciente flujo de centroamericanos, presiones políticas en Washington y el reclamo mexicano por la vacuna de la covid-19.

El canciller mexicano Marcelo Ebrard y Roberta Jacobson, asistente especial del presidente Biden para temas de la frontera sur, encabezaron una reunión privada en Ciudad de México para abordar el tránsito migratorio desde Centroamérica, en particular de menores de edad no acompañados.