Una nueva amenaza preocupa a los hogares de California, en esta oportunidad se trata del alto riesgo de padecer cáncer como consecuencia de las fugas de benceno que provocan las estufas de gas, generando concentraciones de hasta siete veces el límite recomendado de exposición.

En un reciente estudio publicado por el Instituto de Investigación de Políticas y Ciencias Energéticas PSE Healthy Energy encontró que las fugas de gas de bajo nivel, cuando las estufas están apagadas, pueden generar concentraciones peligrosas de benceno en los hogares, adicionales a las fugas que pueden ocurrir cuando las estufas están en uso.

“Descubrimos que sólo tener una estufa de gas puede crear concentraciones de benceno en la cocina comparables al tabaquismo de segunda mano”, dijo Eric Lebel, investigador principal del estudio.

Explicó que las estufas pierden pequeñas cantidades de gas todo el tiempo, incluso cuando están apagadas, lo que puede afectar la calidad del aire y “aumentar los riesgos para la salud humana en nuestros hogares”.

Los investigadores detectaron benceno y otros contaminantes atmosféricos peligrosos en más de 185 muestras de gas sin quemar de estufas recolectadas en todo el estado. De los 10 contaminantes detectados con mayor frecuencia, seis son designados como peligrosos por el Gobierno federal en virtud de la Ley de Aire Limpio.

Los niveles más altos de concentración de contaminantes se encontraron en el condado de Los Ángeles, especialmente en los valles de San Fernando y Santa Clarita, donde el nivel de benceno es aproximadamente 30 veces mayor que el promedio estatal.

La exposición al benceno podría aumentar el riesgo de padecer leucemia y otras enfermedades de la sangre, según el Instituto Nacional del Cáncer.

El estudio proporciona los datos más completos hasta la fecha sobre la concentración de contaminantes atmosféricos peligrosos en el sistema de distribución de gas natural de California.

Los hallazgos apoyan la transición de los aparatos de gas en los hogares a las alternativas eléctricas que está implementando California.

Drew Michanowicz, científico de PSE Healthy Energy, advirtió que las políticas que eliminan gradualmente los aparatos de gas “son buenas para nuestro clima y también brindan importantes beneficios para la salud pública al mejorar la calidad del aire interior y exterior. (Con información de EFE)