El reconocido centro de investigación y encuestas PEW desde el año 2002 se enfoca en entender las opiniones, actitudes y comportamientos de la comunidad latina en Estados Unidos, a través de una encuesta anual llamada Encuesta Nacional de Latinos, en cuyos resultados encontramos información sobre la existencia de discriminación en el trato a las personas migrantes por el color de la piel o por los rasgos físicos que presenta.
Por eso es que para Alianza Metropolitan News, hoy resulta fundamental analizar esta problemática desde diversas perspectivas para comprender porque el racismo y el clasismo están presente con mucha fuerza en Estados Unidos, generando discriminación, desigualdad de oportunidades y afecta negativamente a la salud mental de las personas. Estamos convencidos que si queremos construir sociedades más justas e inclusivas debemos analizar esta problemática.
RACISMO Y CLASISMO
El racismo y el clasismo están estrechamente relacionados en la región, y la discriminación hacia los pobres y los de piel oscura suele ser más evidente, nos comenta el reverendo Jorge García, obispo de la Iglesia Anglo católica en California (Estados Unidos).
Explica que en América Latina, el racismo y el clasismo se manifiestan de diversas maneras. Por ejemplo, en Perú se utiliza términos como «negrito» o «cholito» para referirse a personas de piel oscura o indígenas, sin considerarlo racismo. Sin embargo, cuando otros grupos étnicos o extranjeros utilizan estos términos, se genera cierto conflicto.
En tanto, aquellos que migran a países como Estados Unidos suelen enfrentar discriminación tanto por su apariencia como por su pobreza. Esta discriminación se ve agravada por la explotación laboral y la falta de recursos económicos.
“Aquí si tienes menos recursos económicos, entonces te someten y eres explotado, como se ha visto históricamente, así que sufren un doble prejuicio cuando vienen a este país. Obviamente por su apariencia y por su pobreza”, afirma García.
LATINO CONTRA LATINO
Destaca que este problema no es fácil de resolver porque en muchas ocasiones, los propios latinos discriminan a otros latinos, sintiéndose superiores por tener papeles o estar más establecidos en el país de acogida. Esto se ve reflejado en el trato laboral y en la falta de solidaridad entre los miembros de la misma comunidad.
“Cuando llegamos, miramos que también hay latinos, y pensamos ya encontré paisanos, hablamos el mismo idioma y uno siente que todo va a ser maravilloso, porque pensamos que nos van a ayudar a buscar trabajo; nada más lejos de la realidad, ellos ya están establecidos, tienen una vida y piensan diferente”, argumenta.
Según algunos datos proporcionados por los estudios se ha determinado que cada cuatro de 10 latinos que se identifican con piel oscura asegura haber sido discriminados por otro latino, lo que equivale a decir que un 25% de los latinos se siente discriminado por otro latino.
Durante la entrevista, el everendo García fue enfático en señalar que la discriminación y el clasismo también afectan a los hijos de inmigrantes nacidos en Estados Unidos. A pesar de ser descendientes de latinos, no se les considera latinos por no hablar español, lo que genera conflictos en instituciones como escuelas y hospitales.
Esta discriminación y clasismo tienen consecuencias negativas para la salud mental de las personas, ya que se sienten aisladas y buscan vías de escape como las drogas.
“Con todo este cambalache, las personas obviamente terminan frustradas, con problemas de salud, se altera la parte psicológica del individuo, tratan de buscar otra vía de escape porque pues ni somos comprendidos por el sistema y mucho menos somos comprendidos por nuestra gente”, asegura.
TESTIMONIO DE DISCRIMINACIÓN
Escuchando a la población latina, encontramos algunos casos en que incluso por hablar por teléfono en español han sido discriminados, como es el caso de Silvia, quien en un bar fue reprendida por el propietario porque supuestamente no hablaba inglés.
“He visto también como un cubano, cuando llega acá se crecen, quieren a otro latino bajarle la moral, el ego y muchas cosas. En el caso mío, yo nunca me he dejado maltratar, yo cumplo mis funciones pero nadie me va a obligar a hacer funciones de otros. Entonces a veces hay que ponerle un pare a todo esto”, dijo.
Carlos Santamaría, un nicaragüense que actualmente radica en la ciudad de Concord, California, comenta su experiencia cuando se encontró con gente que se siente superior a otros simplemente porque lograron llegar a Estados Unidos y no tienen ningún tipo de preparación.
“Hay gente que tiene complejos de superioridad que nunca fueron a una universidad en sus países, pero en cuanto llegan aquí ya se creen que fueron y se empiezan a decir que son profesionales o ingenieros”, comenta.
Para Carmen una trabajadora latina cuenta que ella también fue discriminada hace 35 años por el idioma, sin saber su agresora que ella era capaz de hablar inglés y español.
“Yo hablo en español con mis compañeras latinas, pero inglés con la gente de Estados Unidos porque yo soy bilingüe. Existe el Tratado de Guadalupe, donde tenemos derecho a que se nos escuche en nuestro idioma, en las Cortes y en las instituciones, es la gente de California la que está obligada a hablar inglés y español para entender a todos”, argumentó.
Finalmente el obispo de la Iglesia Anglo católica en California, que al momento de elegir a los representantes de latinos ante los organismos gubernamentales, se debe elegir verdaderamente a quienes se identifican con las comunidades latinas aunque sean estadounidenses descendientes de latinos para evitar conflictos con nuestras comunidades.
“Tenemos que saber elegir representantes porque de por medio está el destino de miles de latinos, entonces tenemos que tener precaución en elegir así sean estadounidenses descendientes de latinos, pero que sean auténticamente latinos, que entiendan esta problemática”, concluyó.
Este artículo es parte del proyecto periodístico Alto al Racismo – Stop the Hate, California State Library.

