A pesar del fallo de los ordenadores de la sonda espacial Voyager 1, lanzada en septiembre de 1977, la NASA confirmó el mantenimiento de la comunicación con la nave. Los tres ordenadores que constituyen el sistema de datos de vuelo (FDS) han experimentado problemas que persisten, lo que ha llevado a la emisión de datos sin valor.

A pesar de los esfuerzos continuos de los ingenieros, el problema aún no se ha resuelto, según las declaraciones de la doctora Linda Spilker y Suzanne Dodd, las máximas responsables de las dos naves Voyager.

Las funcionarias confirmaron que la comunicación entre la nave y el centro de control en la tierra sigue abierta, pese a las informaciones que señalaban en los últimos días que se había perdido el contacto.

«La señal que transporta los datos sigue siendo emitida por la nave. Simplemente no contiene ningún dato útil. El equipo es capaz de obtener alguna información de la señal que permite saber que la nave sigue recibiendo y ejecutando los comandos», explicaron las dos responsables del programa.

El problema está impidiendo que Voyager 1 envíe a la Tierra información científica o de vuelo. FDS tiene como misión recoger los datos capturados por los instrumentos científicos de la sonda, así como los datos de la situación de la propia nave, para enviarlos al centro de control en la Tierra.

La NASA señaló que aunque el reinicio no ha resuelto el fallo, «ha proporcionado nueva información que ayuda a eliminar algunas de las posibles causas que pueden ser responsables del problema».

En este sentido, la agencia espacial estadounidense está ahora estudiando anteriores dificultades que son similares pero no idénticas a la que sufre Voyager 1 para «aprender más del problema antes de poder arreglarlo».

«El equipo pasará todavía algunas semanas recogiendo más información de la nave y aprendiendo más de FDS y otros sistemas de la nave para intentar llegar al fondo del problema», concluyó la NASA.

Voyager 1 se encuentra en la actualidad a 24.000 millones de kilómetros de la Tierra, por lo que la señal del centro de control necesita 22,5 horas para alcanzar la nave.

A esa distancia, los ingenieros requieren 45 horas para obtener respuestas de la sonda y determinar la efectividad de los comandos enviados.

Por su parte, Voyager 2, la nave gemela de Voyager 1 y que fue lanzada en agosto de 1977, se encuentra a unos 20.200 millones de kilómetros de la Tierra. (Con información de EFE).