El 1 de enero, un poderoso terremoto de magnitud 7.6 sacudió Japón, resultando en la confirmación de la muerte de cuatro personas, según informaron las autoridades locales. El sismo, que ocurrió alrededor de las 07:10 GMT, causó daños significativos y generó tsunamis de más de un metro en algunas áreas, lo que llevó a las autoridades a emitir órdenes de evacuación para la seguridad de la población.

La alerta de tsunami se dio en todo su litoral occidental tras el fuerte remezón ocurrido en la prefectura de Ishikawa, en el centro de la isla de Honshu, la principal del país, frente a la costa del mar de Japón.
Las primeras olas, con una altura de 1,20 metros aproximadamente llegaron a la ciudad de Wajima, unos 500 kilómetros al oeste de Tokio

El terremoto se produjo a escasa profundidad y con una intensidad de 7 en la escalada japonesa cerrada de 7 que se centra en la capacidad destructiva de los temblores, más que en la intensidad. (Con información de EFE).