Hasta hoy 11 de junio, la candidata Keiko Fujimori retomó el liderazgo de la segunda vuelta en Perú y dejo en segundo lugar al izquierdista Roberto Sánchez, este resultado fue de los votos en el extranjero, cuando el conteo está al 98,2 %.

Según datos de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), Keiko Fujimori logra el 50,002 %, con apenas 651 votos de ventaja sobre el candidato de Juntos por el Perú, Roberto Sánchez.

Hasta hace poco, con 19.000 votos de diferencia, Roberto Sánchez superaba a Keiko Fujimori en un escrutinio histórico que mantiene al país en vilo mientras continúan contándose los sufragios del extranjero y las actas observadas.

La elección presidencial más reñida de los últimos años mantiene en suspenso a millones de peruanos. Con el 95,95% de las actas procesadas, el candidato de izquierda Roberto Sánchez tomó una ligera ventaja sobre Keiko Fujimori, aunque la diferencia sigue siendo tan estrecha que el resultado final aún no puede darse por definitivo.

Recientemente, según los datos oficiales, Sánchez alcanzaba el 50,056% de los votos válidos, equivalente a 8.910.295 emitidos, mientras que Fujimori registraba el 49,944%, con 8.890.401 votos. La distancia entre ambos candidatos era de 19.894 votos, una cifra mínima en una elección donde participaron millones de ciudadanos. Al mismo tiempo, continúan pendientes actas procedentes de zonas rurales del país, territorios donde Roberto Sánchez ha mostrado una mayor fortaleza electoral.

A ello se suman más de 1.500 actas observadas e impugnados que deberán ser revisados por los organismos electorales antes de oficializar el resultado definitivo. Lo que equivaldría a un aproximado de 375,000 votos.

Las proyecciones realizadas por las principales encuestadoras ya anticipaban un desenlace extremadamente ajustado. Los estudios de Ipsos y Datum coincidieron en otorgar una ligera ventaja a Sánchez, aunque dentro de márgenes estadísticos muy estrechos.

Tras conocerse los resultados preliminares, Sánchez apareció ante sus simpatizantes en el centro de Lima y afirmó que el país vive “un momento de restauración democrática”, al tiempo que pidió a sus representantes electorales defender cada voto emitido.

Horas después, Sánchez se declaró «confiado y optimista» ante la posibilidad de ganar la elección, pero insistió en que se debe esperar a tener el escrutinio completo. Aunque hizo un «llamado categórico a todos los agentes políticos a respetar el resultado fuere cual fuere, porque el Perú necesita estabilidad».

Por su parte, Keiko Fujimori llamó a la calma y reiteró que aún no existe un ganador oficial. La candidata señaló que respetará el resultado final una vez concluya el conteo total de los votos.

La hija del expresidente Alberto Fujimori (1990-2000) remarcó que el resultado muestra «una gran división de los peruanos, y toca a los partidos políticos y a sus dirigentes tender los puentes correspondientes».

«Tengo mucha fe y mucha gratitud. Todos los líderes políticos que tenemos partidos con representación en el Parlamento tenemos que dialogar. Los peruanos nos han dado ese mandato, y es lo que corresponde», destacó.

La tensión política recuerda lo ocurrido en 2021, cuando Fujimori perdió la presidencia frente a Pedro Castillo por una diferencia cercana a los 40.000 votos. Sin embargo, la contienda actual es aún más ajustada y podría definirse por apenas unos miles de sufragios.

¿Qué falta para conocer al ganador?

Los próximos días serán decisivos. La Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) deberá concluir el procesamiento de las actas pendientes, contabilizar los votos del exterior y resolver las observaciones presentadas por ambas organizaciones políticas.

Hasta entonces, Perú sigue dividido prácticamente en dos mitades y pendiente de un conteo que podría pasar a la historia como uno de los más cerrados de la democracia peruana. (Con información de EFE)