En medio de duras críticas sobre las medidas de seguridad en los eventos de campaña, funcionarios de seguridad, dijeron que el atacante del expresidente y candidato republicano a la presidencia de Estados Unidos Donald Trump, ocurrido el pasado 13 de julio, usó un dron con una «ruta de vuelo programada» sobre la zona en que iba a celebrarse el mitin en Butler (Pensilvania) antes del inicio del evento

El atacante, identificado como Thomas Crooks, tenía 20 años, era natural de Bethel Park, Pennsylvania, ese día disparó ocho rondas con un rifle tipo AR-15 desde el techo de un edificio a unos 120 metros del escenario, matando a un miembro del público e hirió gravemente a otros dos antes de ser abatido por un equipo de francotiradores del Servicio Secreto.

Como se recuerda el expresidente, Trump, salió ileso con apenas un rasguño en la oreja, una persona del público falleció y otras dos resultaron heridas graves como consecuencia del atentado.

Los sucesos reflejan los importantes fallos de seguridad en la organización del evento político, mientras el FBI lidera la investigación principal sobre las dos grandes incógnitas del ataque: qué motivó a Crooks a disparar a Trump y cómo lo logró.

“FRACASO OPERATIVO”

La directora del Servicio Secreto de Estados Unidos, Kimberly Cheatle, reconoció ante el Congreso que el intento de asesinato al expresidente Trump, supuso el «mayor fracaso operativo» de la agencia «en décadas».

Cheatle asumió «la responsabilidad completa» del lapso en «seguridad» de su agencia y aseguró que están cooperando con las investigaciones en curso sobre el atentado

EL ATACANTE

Tras una reunión entre miembros del FBI y el Servicio Secreto con congresistas, se han conocido que en el móvil del atacante, había detalles de las presentaciones de Trump y del presidente Joe Biden, y las próximas intervenciones públicas de los dos, entre otras cosas.

Los investigadores encontraron también una foto en su teléfono de Ethan Crumbley, el autor menor de edad de un tiroteo en una escuela de Míchigan en 2021, que dejó cuatro estudiantes muertos y siete heridos, y datos sobre sus padres, condenados por homicidio involuntario.

El día del ataque, los francotiradores del Servicio Secreto avistaron a Thomas Matthew Crooks sobre el tejado del edificio desde el cual disparó, 20 minutos antes de que lo hiciera. Las fuerzas de seguridad ya lo habían identificado como persona de interés una hora antes y observaron que usaba un telémetro. Crooks, de 20 años, fue abatido por los francotiradores segundos después de disparar contra Donald Trump mientras este hablaba en el escenario. (Con información de EFE).