La madrugada del último viernes, las llamas devoraron parte de la memoria viva del este de San José: el edificio de la Mexican American Community Service Agency (MACSA), un espacio histórico que por décadas sostuvo programas educativos, deportivos, culturales y de salud para cientos de jóvenes y familias latinas.

Aunque los bomberos lograron controlar el incendio, gran parte de la estructura quedó dañada, sin embargo la esperanza de reconstruir MACSA sigue viva.

Víctor Vázquez, codirector ejecutivo de la organización comunitaria Somos Mayfair, al llegar al comprobar los daños del lugar comentó. “Esto definitivamente es un retroceso, pero no está terminado”, afirmó con firmeza, parado frente al cascarón ennegrecido del edificio.

“Este no es el momento de desistir. Este es el momento para que todos nos unamos, para poner todo nuestro poder, nuestro dinero, nuestros recursos, para exigir que continuemos avanzando con esta campaña. Ahora es el momento no solo de salvar MACSA, sino también de reconstruirla de la manera que esta comunidad necesita. La lucha no está terminada”, dijo.

Un espacio con historia, símbolo de resiliencia

Fundada hace más de medio siglo, MACSA no era solo un edificio: era un refugio. Desde asesorías en salud mental y tutorías académicas, hasta programas de liderazgo juvenil, arte, música y deportes, su existencia fue vital para generaciones de jóvenes que encontraron ahí un lugar seguro en un entorno escolar con recursos limitados.

En las últimas décadas, el este de San José ha enfrentado brechas profundas en educación, salud y seguridad. Líderes comunitarios recuerdan cómo MACSA llenaba vacíos que el sistema escolar no alcanzaba. “Fue una vez un espacio para la juventud que ayudó a empoderar y crear una juventud resiliente.

Llamado urgente al Distrito Escolar

También presentes en las reuniones del comité del Distrito Escolar Alum Rock Union, varias organizaciones locales solicitaron rescatar y reconstruir el edificio y convertirlo nuevamente en un centro cultural y comunitario enfocado en el bienestar de la comunidad latina.

Vázquez explicó “creemos profundamente en el poder de esta comunidad. Esto no es solo preservar un edificio: es restaurar nuestro espacio para nuestras familias, para nuestros estudiantes, para nuestros jóvenes, para que puedan triunfar y tener un futuro más brillante”.