El informe del Instituto de Derechos Humanos de la SJSU, pone en evidencia la profunda disparidad económica y las desigualdades raciales en Silicon Valley, donde unos pocos controlan la riqueza. En Silicon Valley hay una contradicción y desigualdad tremenda: Por un lado, la extrema de riqueza es controlada por algunas empresas y por otra parte existe la pobreza extrema en San José, capital de Silicon Valley, cuna de miles de personas sin hogar y muchos de ellos mendigan en la calle pidiendo dinero. A medida que aumentan las cifras, se evidencia cómo las comunidades afroamericanas, latinas, indígenas y varios asiático-americanos siguen recibiendo menos recursos económicos, políticos, educativos y sociales.