Informe revela que San José no tiene soluciones claras contra la violencia doméstica

Por Carmen Palacios, Alianza News

Después de invertir $400,000 en un ambicioso estudio para explorar alternativas a la intervención policial en casos de violencia doméstica, la ciudad de San José no tiene soluciones concretas ni un plan piloto para enfrentar o implementar cambios.

Recientemente se publicó el estudio, titulado “Soluciones comunitarias para la violencia doméstica”, que incluye 138 entrevistas a sobrevivientes, líderes comunitarios y proveedores de servicios. Esta investigación ha sido elaborada por el Proyecto de Justicia para Mujeres Maltratadas, una organización sin fines de lucro con sede en Minnesota.

A pesar de identificar la problemática —como la falta de información sobre servicios existentes, la escasez de recursos para personas con discapacidades o problemas de salud mental, y una alta demanda de vivienda segura— el informe es criticado por no ofrecer acciones claras.

“Ya conocíamos algunos de estos hallazgos. Esto lo reafirma, pero no nos lleva a soluciones que podamos poner a prueba”, dijo la concejal del Distrito 1, Rosemary Kamei, durante la presentación del informe. “Dado que usamos fondos públicos, esperábamos una propuesta concreta”, comentó.

San José utilizó $350,000 del presupuesto asignado, pero se abstuvo de implementar un programa piloto, debido en parte a preocupaciones de organizaciones locales sobre un posible conflicto de interés si eran ellas quienes lo diseñaban.

La Coalición REAL propone intervenir

Frente a esta falta de dirección, la Coalición Raza, Equidad, Acción, Liderazgo (REAL) ofreció intervenir. Su propuesta incluye entrevistas, revisiones bibliográficas y el desarrollo de recomendaciones para elaborar un plan piloto comunitario.

Darcie Green, directora de Latinas Contra Cáncer y miembro de la Coalición REAL opinó “Merecemos opciones reales y vías de seguridad que no impliquen miedo ni criminalización”, explicó que en su caso “No llamé a la policía cuando fui víctima de violencia, no porque no quisiera ayuda, sino porque sabía que podría empeorar las cosas”.

Green subrayó que muchas sobrevivientes evitan a la policía por desconfianza o temor. Esta tendencia se refleja en una encuesta nacional de 2021, que reveló que el 71% de las personas afectadas por violencia doméstica preferirían recibir ayuda fuera del sistema policial. Además, entre quienes sí llamaron a la policía, casi el 40% se sintió menos seguro tras hacerlo.

La Coalición solicitó $100,000 a la ciudad para continuar su trabajo, destinando $50,000 al personal y $20,000 a investigación.

Devolver presupuesto no usado

El Concejo Municipal de San José votó por unanimidad devolver los $50,000 no utilizados al proceso presupuestario y considerar su uso para financiar la propuesta de la Coalición.

“Necesitamos actuar. Necesitamos romper el ciclo de violencia, y eso requiere educación”, afirmó la vicealcaldesa Pam Foley. “Se necesitan muchas herramientas y una estrategia”.

Mientras tanto, las sobrevivientes continúan esperando respuestas y medidas efectivas. La oportunidad de cambiar el enfoque de intervención en San José aún está sobre la mesa, pero los casos de maltrato se siguen produciendo.

Conclusiones finales del informe

La conclusión general del cuestionado informe sobre violencia doméstica explica que San José cuenta con recursos, pero carece de un sistema coordinado, accesible y culturalmente inclusivo. La ciudad tiene una oportunidad crítica para redefinir su enfoque, integrar más a las comunidades y diseñar redes de apoyo que no dependan del sistema penal y que verdaderamente prioricen la seguridad, dignidad y necesidades reales de los sobrevivientes.

Otras de las conclusiones principales son:

  1. La comunidad es esencial, pero también ambivalente

La comunidad es un recurso vital para los sobrevivientes, especialmente para inmigrantes y refugiados, ya que ofrece apoyo, valores compartidos y un sentido de seguridad.

Sin embargo, también puede ser un obstáculo debido a la estigmatización, la falta de espacios seguros, la desinformación y las violaciones de confidencialidad. Esto debilita los lazos comunitarios y puede dificultar el acceso a ayuda.

2. Es necesario clarificar los términos sobre violencia doméstica

Existe confusión entre conceptos como violencia doméstica  y  violencia de pareja íntima, lo cual puede llevar a programas mal diseñados que ponen en riesgo a las sobrevivientes. Se recomienda que la ciudad cree un mecanismo para estandarizar y aclarar la terminología, con el fin de orientar mejor los servicios y estrategias.

3. Las comunidades deben reconocer el problema y actuar

Las sobrevivientes desean que sus comunidades reconozcan abiertamente la violencia doméstica y participen en el diseño de estrategias de apoyo localizadas. La apropiación comunitaria del problema es clave para erradicar la violencia, según experiencias previas en la evolución de este tipo de estrategias.

4. Existen programas, pero hay una desconexión grave

Aunque hay servicios disponibles en San José, muchas personas no acceden a ellos, o enfrentan barreras para hacerlo.

5. Se necesita mejorar el acceso para grupos vulnerables

Hay esfuerzos positivos en ofrecer servicios culturalmente sensibles. Sin embargo, el acceso sigue siendo limitado para personas con discapacidades físicas o problemas de salud mental. La centralización de servicios beneficia a quienes pueden acceder a ellos, pero muchos quedan fuera debido a la asociación del sistema de apoyo con el sistema penal.

6. Desconfianza hacia el sistema legal

Aunque no fue el foco del estudio, surgieron relatos de experiencias negativas con las fuerzas del orden, en las que las sobrevivientes no se sintieron que estaban siendo ayudadas o escuchadas. Como resultado, acuden a la policía solo como último recurso. Las sobrevivientes buscan comunidades que los respeten, que sean informadas, que responsabilicen a los agresores y que trabaje más en la prevención de la violencia familiar.