El aire en el Este de San José no sólo huele a tacos y flores. También lleva consigo rastros de tabaco, vapores sintéticos y óxido nitroso, debido a la proliferación de “smoke shops” o tiendas de humo que se han multiplicado en esta zona como si la salud de sus habitantes no importara.

Cansados y frustrados, líderes comunitarios y concejales de San José han dicho basta. “Ya no es sostenible. Nos están ahogando con humo”, expresó el concejal del Peter Ortiz, uno de los impulsores de una nueva propuesta para establecer una moratoria inmediata que prohíba la apertura de nuevas tiendas de humo en el este de la ciudad. El respaldo fue inmediato por parte de sus colegas Domingo Candelas, Pamela Campos, George Casey y David Cohen. Peter Ortiz representa el Distrito 5 que incluye el Este de San José, Alum Rock, Mount Pleasant.

Según un reciente informe del Departamento de Salud Pública del Condado de Santa Clara, el Este de San José registra una densidad de siete tiendas de tabaco por milla cuadrada, más del doble del promedio del condado. Para los vecinos, esto no es solo un número: es una sentencia silenciosa.

“Esas cifras no son simples estadísticas,” advirtió la supervisora del condado Sylvia Arenas. “Son síntomas de una política errada, de un mercadeo dirigido y de una concentración peligrosa de estos comercios en barrios predominantemente latinos”.

Los datos son reveladores: el cáncer sigue siendo la principal causa de muerte entre los latinos del condado, quienes representan más del 25% de la población. Y muchos de esos casos están relacionados con el tabaquismo.

IMPACTO GENERACIONAL

Para Dolores Alvarado, directora de Community Health Partnership, esta lucha es personal. “Mi padre tiene 94 años. Sobrevivió porque en 1984 le dije: ‘Si no dejas de fumar, no conocerás a tus nietos’”, compartió emocionada. “Yo sé lo que es sufrir por el humo de otros. Esta batalla es mía también”.

Los líderes comunitarios denuncian que las tiendas no solo venden productos tradicionales, sino también sustancias sintéticas y mal reguladas que ponen en peligro a jóvenes y adultos por igual. Algunas están incluso ubicadas frente a escuelas secundarias.

“Estamos siendo atacados por industrias que lucran a costa de nuestra salud”, denunció Darcie Green, directora ejecutiva de Latinas Contra el Cáncer. “No se trata solo de cigarros, sino de normalizar una cultura de adicción y muerte”.

PASO URGENTE A LA EQUIDAD

La propuesta, que fue revisada por el Comité de Reglas y Gobierno Abierto, busca no solo frenar nuevas licencias, sino también repensar cómo se protege la salud en comunidades vulnerables. La ciudad vecina de Campbell ya aprobó una política similar, marcando un precedente.

“Este no es un tema político, es un tema de justicia”, enfatizó el concejal Ortiz. “La salud de nuestros vecinos vale más que los intereses de quienes solo quieren enriquecerse vendiendo veneno”.

La comunidad, mientras tanto, espera que esta vez el llamado no quede en el aire. Porque en en Este de San José, el humo no solo empaña los pulmones. También enturbia el futuro.