“Damas y caballeros, han entrado ahora en la Era de Becerra”. Con estas palabras, el demócrata Xavier Becerra celebró su victoria en las elecciones a gobernador de California, un resultado que lo convierte en el primer latino elegido directamente para ocupar ese cargo y marca un momento histórico para la comunidad hispana.
Becerra ha superado al republicano Steve Hilton, respaldado por el presidente Donald Trump.
El anuncio llegó pocos minutos después del cierre de las urnas en el estado más poblado del país, donde los latinos representan aproximadamente el 40 % de la población.
Desde Sacramento, la capital californiana, Becerra celebró el resultado como una conquista colectiva de las familias trabajadoras y de los inmigrantes que han contribuido al desarrollo del estado.
“No me presenté para hacer historia. Me presenté para marcar la diferencia”, afirmó ante sus seguidores, a quienes prometió trabajar por todos los californianos, independientemente de su origen o preferencia política.
Una historia de esfuerzo y raíces mexicanas
A sus 68 años, Becerra reivindicó sus raíces mexicanas y recordó el sacrificio de sus padres, Manuel Becerra y María Teresa, quienes construyeron una familia con esfuerzo y perseverancia.
Su padre, nacido en California y criado en México, trabajó como obrero de la construcción. Su madre se desempeñó como empleada administrativa. Ambos llegaron a California en la década de 1950 con apenas 12 dólares en el bolsillo, según relató el gobernador electo.
“Se ganaron cada dólar, ahorraron cada centavo. Construyeron sus sueños californianos”, recordó.
La familia crió a sus tres hijos en un pequeño apartamento de una sola habitación. Becerra fue el primero en acceder a la universidad y logró graduarse de Derecho en la prestigiosa Universidad de Stanford.
Durante su campaña, el demócrata utilizó su propia historia para conectar con las familias que enfrentan dificultades económicas y que buscan mejores oportunidades para sus hijos.
Su mensaje también estuvo dirigido a los trabajadores que aspiran a comprar una vivienda, a las familias que luchan contra el elevado costo de vida y a los inmigrantes que contribuyen a la economía de California.
Más de tres décadas en la política
La victoria de Becerra representa la culminación de una trayectoria de más de 30 años en la política estadounidense.
A los 34 años fue elegido representante por California en la Cámara de Representantes de Estados Unidos, donde permaneció durante más de dos décadas. Participó en los trabajos legislativos relacionados con la Ley de Cuidado de Salud Asequible, conocida como Obamacare, y desarrolló experiencia en asuntos presupuestarios y fiscales.
En 2017 regresó a California para asumir el cargo de fiscal general, convirtiéndose en el primer latino en ocupar esa posición.
Desde ese puesto enfrentó las políticas de la primera administración de Donald Trump y promovió numerosas demandas contra decisiones federales que consideraba perjudiciales para el estado, especialmente en materia migratoria, ambiental y de salud.
En 2021, el entonces presidente Joe Biden lo nombró secretario de Salud y Servicios Humanos, convirtiéndolo en el primer hispano en dirigir ese departamento federal.
Su experiencia en Washington y Sacramento fue uno de los argumentos centrales de su campaña, en la que prometió defender los intereses de California frente a las políticas de Trump.
El demócrata pasó de registrar niveles reducidos de apoyo en algunas encuestas a convertirse en uno de los principales aspirantes. Posteriormente recibió el respaldo de figuras políticas como Kamala Harris, Gavin Newsom y los senadores Adam Schiff y Alex Padilla.
Su campaña se concentró en el alto costo de vida, el acceso a la vivienda, la salud y la educación, además de la defensa de los inmigrantes.
El desafío de gobernar para todos
Becerra reconoce que los últimos años han sido difíciles para muchas familias, debido al aumento de los precios, los conflictos internacionales y las preocupaciones sobre la seguridad y la corrupción.
También lanzó críticas al Gobierno de Trump, con quien mantiene una prolongada confrontación política.
Sin embargo, su principal compromiso fue ofrecer oportunidades a quienes enfrentan dificultades para salir adelante.
“Voy a trabajar para ofrecerle a la familia trabajadora de hoy, al obrero de la construcción y a la empleada de oficina, las oportunidades que tuvieron mis padres y que ahora se merecen todos los californianos”, había declarado recientemente.
Becerra tendrá ahora la responsabilidad de gobernar un estado de aproximadamente 39 millones de habitantes, que enfrenta una profunda crisis de vivienda, elevados costos de vida y desafíos relacionados con la salud pública y la educación.
Su victoria representa un hito para la comunidad latina, pero también una enorme responsabilidad. La expectativa de millones de californianos será que las promesas de campaña se traduzcan en políticas concretas que mejoren sus condiciones de vida.
“Sí, podemos. Sí, lo hicimos”, exclamó Becerra al cerrar su discurso, en una evocación de la histórica consigna de la activista Dolores Huerta.
La llamada “Era de Becerra” comienza con una promesa: que el sueño californiano, construido por generaciones de trabajadores e inmigrantes, vuelva a estar al alcance de las familias que hoy luchan por un futuro mejor. Con Información de EFE.


