María Marroquín,  líder al servicio de la comunidad del Área del Silicio

Por Verónica Meza, Alianza News

MOUNTAIN VIEW, CA. Alianza Metropolitan News tuvo la oportunidad de entrevistar a la activista comunitaria, María Marroquín, quién ha fungido como directora ejecutiva del Centro Obrero de Mountain View por 18 años. En su activismo, hemos presenciado la labor incondicional en servicio a los jornaleros que día a día esperan por una oportunidad de trabajo. Asimismo, reconocemos cómo el trabajo de María ha dado voz, y ha dignificado el aporte y el valor de los trabajadores en la comunidad y el Estado de California.

 Hemos sido testigos por muchos años de la labor incansable de María para proveer oportunidades de trabajo, servicios de salud, voluntariado en la comunidad, y comida caliente para los obreros.

La labor de María Marroquín como activista comunitaria se inició para educar a la población estadounidense acerca del valor y la contribución que los jornaleros ofrecen a la comunidad. El activismo de María, convirtió la objeción en una oportunidad y esperanza para todos los obreros en busca de empleo en el área. Cabe destacar que hace poco se celebró el 27 Aniversario del Centro Obrero de Mountain View con el estreno del documental, “Sueños y Realidades”.  Fotos por Jack Owicki.

En otras entrevistas, nos hemos enfocado en las actividades que se ofrecen en el Centro Obrero para apoyar a los jornaleros o en el apoyo que ofrece el Centro a la organización COPA, Community Opportunity to Purchase Act, que fue creado para prevenir los desplazamientos de residentes de sus viviendas, y promover la creación y preservación de rentas asequibles para la comunidad. Sin duda, el activismo de María es invaluable en el Área del Silicio, y el hablar con ella, significa ser parte de la historia en el tiempo presente. Así es que en esta entrevista, nos hemos enfocado en el humanismo de María Marroquín, los aspectos y las circunstancias que la han llevado a ser la líder fantástica que es ahora.

María nació en México en el vínculo de una familia amorosa y trabajadora. Su padre fue un trabajador de los rieles de ferrocarriles, y su madre una maestra. Por siete años fue hija única hasta la llegada de sus dos hermanos. María nos comentó que vivió en diferentes lugares durante su niñez, “Nos mudábamos a diferentes pueblos y ciudades debido al trabajo de mi padre. Así que estudié en diferentes escuelas. Por eso, soy muy flexible como ser humano y me puedo adaptar fácilmente a muchas situaciones”. A través de su niñez, pudo experimentar el lado proletario por el lado de su padre, y el lado pudiente y abundante por parte de la familia de la madre. Lo que la concientizó en la diferencia económica y social que puede existir en la comunidad. Con el tiempo, María se graduó como maestra y trabajó en el área administrativa de la Unión Nacional de Maestros en la Ciudad de México.

     Durante la entrevista, María recordó episodios de su juventud muy dolorosos como el Movimiento de los Estudiantes en 1968 en México, “Nosotros vivíamos en los vagones de los trenes debido al trabajo de mi padre. Y me tocó ver como los estudiantes corrían por el área de los trenes para salvar sus vidas, y el abuso de poder de la policía. Esa memoria se quedó impregnada en mi memoria. Por eso, cuando escucho las injusticias que la policía comete contra gente inocente, me vienen a la mente esos estudiantes que corrían con la esperanza de un cambio y justicia social”.

    María mencionó que perdió a su padre a los 10 años de edad, y tuvo que trabajar a muy temprana edad para apoyar económicamente y moralmente a su madre. En el transcurso

 de los años, se enamoró y se separó del padre de su hijo, y es ahí cuando decide emigrar a California con su hijo Ángel. “Llegué con la visa de turista para visitar a mi primo; la idea era estar por unos meses, pero me quedé aquí. Entonces, enfrenté la realidad de ser una inmigrante indocumentada en California. Vendía tamales de puerta en puerta. En esa búsqueda de trabajo, me acerqué al Centro Obrero que estaba localizado en la Ciudad de Los Altos, y me convertí en una jornalera en espera de una oportunidad de trabajo”, dijo María.

     María comentó que tuvo la fortuna de tener empleadores que la trataron con mucho respeto y que valoraban su trabajo. El conflicto para el Centro Obrero comenzó cuando la organización que ofrecía el lugar, no los apoyó más, y todos los trabajadores se quedaron en la calle. María, a partir de ese problema, al ver desplazados a todos los obreros, empezó de manera empírica a recolectar firmas y a pedir el apoyo de sus empleadores para revocar la ordenanza de la ciudad que no permitía la solicitud de trabajo en las calles. En ese momento, María Marroquín empezó a liderear con compasión por razones de justicia social. Su labor como activista comunitaria se inició para educar a la población estadounidense acerca del valor y la contribución que los jornaleros ofrecen a la comunidad. El activismo de María, convirtió la objeción en una oportunidad y esperanza para todos los obreros en busca de empleo en el área.

     Después de muchos años de activismo, El Centro Obrero de Mountain View tiene un lugar estable, una casa, en la que los obreros esperan por oportunidades de trabajo. Reciben desayuno, almuerzo y cena. Tienen entrenamientos ocupacionales, clases de inglés, ayuda médica y el aspecto más crucial es que los trabajadores son tratados con dignidad y como seres humanos valiosos.

     Podríamos pensar que esta historia de liderazgo tiene un final feliz, pero María sigue luchando y levantando la voz por justicia social, “Tenemos en Mountain View a nuestros trabajadores que viven en sus carros o en RVS. Y ellos tienen que estacionarse en varias calles durante la semana. Y el gobierno sigue sin entender que en esos carros hay incluso familias con niños que buscan un estacionamiento para pasar la noche porque no tienen una casa. Es importante que la gente y el gobierno entiendan esta situación, y que todos tenemos la responsabilidad de generar un cambio en esta crisis de vivienda que enfrentamos por años”.

Asimismo, María enfatizó como los factores políticos y las decisiones afectan directamente para fomentar los problemas sociales conectados con la desigualdad y la opresión de las comunidades desprotegidas como los jornaleros que habitan el Área de la Bahía. “Los representantes del gobierno deben sentarse y entablar una conversación con la gente necesitada, y empezar a ayudarlos con recursos básicas” declaró María.

En esta plática fructífera con María Marroquín, le preguntamos qué significa para ella ser una líder, “En mi opinión, ser una líder es saber trabajar en equipo. Yo creo que la empatía es muy relevante para entender a las personas. Estoy en desacuerdo con los líderes demagogos, y prefiero el liderazgo en el que se puede entablar una conversación e incluir las ideas y pensamientos de otros. Y también hablar directamente con las personas y preguntarles qué necesitan, en qué se les puede ayudar. Ese es el liderazgo que se necesita en estos tiempos”.

     María considera que todas las personas tienen un talento especial y habilidades únicas. Por eso, todas las personas son líderes. A la vez de ser una líder que sirve a la comunidad, María ha fungido como líder mediadora que ha creado canales de comunicación entre la gente anglosajona y los jornaleros que en su mayoría son latinos.

     A pesar de ser una líder destacada y muy querida por la comunidad, María trata de superar retos personales, “Mi más grande reto como ser humano es comprender que no estoy aquí para arreglar el mundo. Estoy aquí para ser parte de algo, y apoyar en lo que pueda. Ser una líder mujer y latina es un reto. Tenemos que trabajar mil veces más que otras razas para quitar esos estereotipos que la sociedad tiene en contra de los latinos”, recalcó la líder Marroquín.

     Asimismo, María enfatizó que se siente bendecida por ser la directora ejecutiva del Centro Obrero por 18 años. “Hace unos días, asistí con varios compañeros jornaleros a un evento de la comunidad, y me generó un sentimiento de plenitud y harmonía ver como los trabajadores interactuaban de manera activa en la comunidad. Esa es la gratificación más grande que puedo recibir”. A la vez, María dio un mensaje a las nuevas generaciones, “No crean totalmente, lo que informan los medios de comunicación, miren alrededor, vean que está pasando con nuestra comunidad”.

     Celebramos la vida y el liderazgo de María Marroquín en servicio a la comunidad. Y cómo la empatía, compasión, saber escuchar a los jornaleros, entrega, resiliencia y asertividad la han llevado a ser reconocida a nivel nacional, estatal y local. Sobre todo, ser apreciada y valorada por su comunidad.

  A la vez, felicitamos el 27 Aniversario del Centro Obrero de Mountain View que festejó hace unos días con el estreno del documental, “Sueños y Realidades”, producido por Elliot Margolies y María Marroquín. El documental es una continuación de un documental de 2011 «Borderless Dreams”/”Sueños sin Frontreras”. Después de exhibir la película en la celbración, algunos trabajadores que participaron en el documental, formaron un panel de discusión, compartieron su historia y cómo el Centro los ha apoyado a través de los años.

   Si desea contratar los servicios de un trabajador en el Centro Obrero, puede comunicarse de lunes a sábado de 7:00 a.m. a 3:30 p.m. al teléfono: 650-903-4102. Mandar un correo electrónico a: info@dayworkercentermv.org. Puede visitar el sitio: https://www.dayworkercentermv.org. También, si desea dar una donación al Centro, comuníquese directamente con María Marroquín: maria@dayworkercentermv.org

El Centro Obrero se encuentra localizado en: 113 Escuela Ave. Mountain View, CA 94040

The Day Worker Center of Mountain View is a 501(C)3 non-profit organization serving the communities surrounding Mountain View, Los Altos and Sunnyvale.

Established in 1996 by day workers, community of faith, elected officials and leaders from local businesses, the Center provides job-matching services for hundreds of local homeowners and businesses annually.