El 43 por ciento de los afroamericanos, 38 por ciento de los latinos y asiático-americanos y de las islas del Pacífico (AAPI, por sus siglas en inglés) en California, consideran que la pandemia por COVID-19 y la crisis económica han tenido un “efecto importante” en su familia, en comparación con el 30 por ciento de las personas blancas.
Lo anterior, de acuerdo con una encuesta realizada por el Centro de Investigación

PerryUndem y auspiciada por la fundación Blue Shield of California, la cual demuestra que los residentes del estado están experimentando de manera desigual el impacto devastador de la pandemia.


El informe, reveló que la mitad de todos los californianos se han sentido “inseguros” durante la pandemia, donde las comunidades LGBTQ (64 por ciento), AAPI (55 por ciento) y Latina (53 por ciento) tienen las cifras más altas.


“La pandemia está afectando a todos los californianos, pero las profundas desigualdades que se están exponiendo y exacerbando ponen de manifiesto una enorme división, hasta el punto de que es como si viviéramos en Californias diferentes”, dijo Debbie I. Chang, presidenta y directora general de la fundación Blue Shield of California.


Los latinos se encuentran en peor situación que cualquier otro grupo encuestado, pues de acuerdo con la encuesta, 8 de cada 10 personas de esta comunidad dijeron tener al menos un impacto negativo en sus vidas debido a la pandemia.


Así, 3 de cada 10 latinos dijeron que sus ingresos se redujeron, que ellos o un miembro de su familia adquirieron COVID-19, que tuvieron que utilizar sus ahorros para pagar las facturas, o que tuvieron que ir a un trabajo a pesar de sentirse inseguros por carecer de protección contra el virus SARS-CoV-2. 


De igual manera, 6 de cada 10 latinos (63 por ciento) afirmaron sentirse más cerca de sus familias desde que comenzó la pandemia de COVID-19, situación que los colocó como uno de los grupos menos propensos a sentirse aislados, lo que sugiere que los hogares multigeneracionales comunes en esta comunidad, pueden ser un factor de protección contra los sentimientos de aislamiento.


COVID, Violencia Doméstica y Aislamiento


La encuesta estatal de casi dos mil adultos de California también reveló que personas de todos los orígenes reconocieron que en lo que va de la pandemia, la violencia doméstica se ha convertido en un problema público grave, por lo que apoyan alternativas que encarcelen a aquellos que causan daño.


En ese sentido, nueve de cada 10 californianos (91 por ciento) estuvieron de acuerdo en que es un problema social grave, mientas que dos tercios de ellos (67 por ciento), consideraron que la  violencia doméstica es una cuestión de carácter público.


Al respecto, Debbie I. Chang dijo que la preocupación de la comunidad por una problemática de esta índole, puede animar a encontrar soluciones duraderas a este complejo tema multigeneracional.


“La violencia doméstica tiene un gran impacto en la salud y está interrelacionada con muchos problemas sociales profundamente arraigados, como la pobreza y la falta de vivienda. La prevención requiere nuevas estrategias que impliquen directamente a las personas y comunidades afectadas en la creación de soluciones”, agregó.


La encuesta detectó que más de una cuarta parte de los californianos sufrieron abusos o fueron testigos de violencia doméstica cuando eran niños, y de ellos, 71 por ciento dijeron que también se vieron afectados por dicha problemática en la edad adulta, ya sea como víctimas, abusadores o a través de amigos cercanos de los miembros de la familia.


Asimismo, 34 por ciento experimentaron la violencia doméstica como adultos, y 9.0 por ciento  dijo haber cometido abusos contra una pareja romántica, en comparación con el 5.0 por ciento de todos los adultos de California.


La mayoría de residentes del estado, encabezados por los adultos afroamericanos y LGBTQ, manifestaron apoyar firmemente la asistencia a quienes han sufrido violencia doméstica, como la ayuda para el cuidado de los niños (62 por ciento), la alimentación (60 por ciento), la vivienda (58 por ciento) y el transporte (54 por ciento).


Los propios supervivientes de la violencia doméstica identificaron que un lugar seguro para vivir (91 por ciento) es muy importante para sentirse seguros, seguido de la estabilidad financiera (88 por ciento), la libertad personal (83 por ciento) y un trabajo estable (80 por ciento).


“Nos anima que los residentes del estado vean la violencia doméstica como un problema de salud pública. Los nuevos enfoques para prevenirla dependen de la comprensión de que la violencia doméstica es un problema intergeneracional que afecta a la salud y requiere tanto la ayuda personal como cambios en las condiciones sociales interrelacionadas que perpetúan el problema”, dijo Chang.


COVID y Racismo, el otro virus a enfrentar


La pandemia ha revelado y sido el motivo ideal para que el racismo en el país y el estado haya crecido exponencialmente.
Y es que, la mayoría de los californianos (62 por ciento) consideró que el racismo aumentó en los últimos años, y que los sistemas institucionales del país dan más oportunidades a los blancos (59 por ciento).
La sensación de que el racismo ha aumentado es más fuerte entre los residentes negros (75 por ciento), latinos (69 por ciento) y LGBTQ (68 por ciento).
En ese sentido, cerca de la mitad de los residentes afroamericanos encuestados no se sienten aceptados como un miembro igual y valioso de la sociedad, y el 54 por ciento dijo que la policía, a veces, les hacía sentir inseguros en su comunidad.