En el corazón del centro de San José, el distrito 3, que abarca desde Japantown hasta el barrio de Northside y el núcleo del downtown, un asiento importante de gobierno local permanece vacante. La comisión de planificación de la ciudad, encargada de revisar proyectos de construcción, usos del suelo y la visión urbana a largo plazo, actualmente opera sin representación oficial para este distrito.

La vacante se generó luego de que Anthony Tordillos, ex presidente de la comisión, ganara la elección especial en junio para ocupar el escaño del consejo municipal por el distrito 3, lo que lo llevó a abandonar su puesto en la comisión. Desde su salida el 11 de agosto, la silla ha estado sin cubrirse, un lapso de casi tres meses hasta la fecha de esta redacción, lo cual ha encendido alarmas sobre la falta de voz de los residentes del downtown en decisiones clave de planificación.

Lo que está en juego

La San José Planning Commission está compuesta por 11 miembros: diez de ellos representan cada uno un distrito de la ciudad y uno es designado por el alcalde a nivel general. Este órgano asesora al consejo municipal sobre desarrollos, zonificación, políticas de vivienda y crecimiento urbano. Que un distrito quede sin representante significa que las decisiones se toman sin la perspectiva específica de esa comunidad, algo que, según críticos, puede afectar la equidad y la eficacia del proceso.

“Sé de primera mano la importancia que tiene la comisión de planificación”, comentó Tordillos. “Espero moverme rápido para nombrar un candidato que ejerza con la seriedad y diligencia que este rol exige”. Esa promesa refleja que el problema no es solo técnico, sino humano: los vecinos del downtown quieren sentirse escuchados.

Impacto en la comunidad

Para los residentes del distrito 3, la vacante tiene múltiples implicancias:

  • Falta de representación local: Cuando se revisan proyectos de vivienda asequible, nuevos desarrollos comerciales o rehabilitación de barrios históricos, la ausencia de un representante residente del distrito puede traducirse en menos defensores directos de los intereses de la comunidad.
  • Desconfianza creciente: Muchas de las reformas que reconfiguraron la comisión en 2021, como la aprobación de la Measure G, tenían como objetivo mejorar la representación de barrios menos atendidos y fortalecer la participación ciudadana. Ver un asiento vacío durante meses puede alimentar la idea de que esos objetivos aún no se cumplen.
  • Retraso en decisiones clave: Varios proyectos urbanos importantes en la ciudad están próximos a análisis intensivos, como una torre de 220 viviendas asequibles que se espera comience construcción el próximo año. Sin voz de distrito, los residentes podrían sentir que el proceso avanza sin ellos.

Un vecino de la zona comentó: “Vivo aquí desde hace quince años. Veo bloques enteros de fachada vacía, nuevos edificios que aparecen sin muchas explicaciones… si no tenemos alguien que defienda nuestra mirada, parece que las cosas se deciden sobre nosotros, no con nosotros”.

Causas de la demora y obstáculos

La vacante prolongada no es un fenómeno nuevo. Revisiones del historial muestran que la comisión ha tenido puestos vacíos por seis meses o incluso más en años recientes. Entre las razones destacadas:

  • Escasez de candidatos adecuados: La oficina de la Secretaria Municipal afirma que muchas personas se inscriben por cumplir los requisitos, pero no necesariamente conocen cómo funciona la comisión o están preparadas. “A veces recibimos personas que solo marcan las casillas… pueden no saber realmente qué es la comisión de planificación”, dijo la secretaria de la oficina de registro.
  • Requisito de residencia: Gracias a Measure G, los candidatos al puesto deben residir en el distrito que representan, lo cual reduce aún más el número de postulantes potenciales.
  • Proceso burocrático y lentitud institucional: Una vez cerrado el periodo de aplicación (en este caso el 30 de septiembre) los expedientes pasan al análisis del asesor legal para descartar conflictos de interés, luego el consejo decide el nombramiento final. Este engranaje puede extenderse.

Voces desde dentro

Chuck Cantrell, comisionado a nivel ciudad, expresó su preocupación: “Asegurar que cada distrito esté completamente representado es lo que mantiene la comisión de planificación justa y equilibrada. Cuando todas las partes de la ciudad tienen voz, tomamos mejores decisiones y logramos resultados más fuertes para toda la comunidad”.

Por otro lado, Pierluigi Oliverio, comisionado del distrito 6, indicó que, en su evaluación, la vacante no ha detenido el funcionamiento: “Ha sido negocios como siempre en la comisión de planificación. Las vacantes no cambian ninguno de los resultados para que la comisión recomiende al consejo municipal”. Su opinión representa a quienes creen que, aunque la democracia participativa ideal se vea afectada, el mecanismo sigue operando.

¿Qué sigue?

El proceso ya está en marcha para cubrir el asiento: la oficina del distrito 3 recibió siete solicitudes para la vacante. El siguiente paso es que Tordillos seleccione un candidato y el consejo municipal realice el nombramiento final. Para los vecinos, el llamado es claro: que sea alguien que entienda la comunidad, que tenga raíces en el distrito y que escuche al barrio.

Del otro lado, la ciudad se prepara para la actualización de su plan general, el Envision 2040 General Plan, un ejercicio de planificación que ocurre cada cuatro años y abarca vivienda, transporte, crecimiento económico y revitalización urbana. Que la comisión tenga a todos sus miembros al momento de esta revisión es vital para asegurar reflejo real de las comunidades.

La ausencia prolongada del asiento de planificación para el distrito 3 no es meramente un detalle administrativo: es una puerta cerrada para que la comunidad del downtown de San José participe plenamente en las decisiones que moldean su entorno. En una ciudad donde la vivienda, los nuevos desarrollos y las políticas urbanas generan tensiones, contar con representación vecinal activa se vuelve clave.