La selección mexicana firmó su mejor actuación mundialista en décadas y devolvió la esperanza a su afición.  En este mundial dejó imágenes inolvidables dentro y fuera de la cancha.

El Tri, dirigido por Javier Aguirre, volvió a entusiasmar a su afición con una destacada actuación que la llevó a colocarse en el primer lugar de su grupo, después de años marcados por eliminaciones y cuestionamientos sobre el rumbo de su fútbol.

El equipo de México ha dado un paso importante en la Copa Mundial FIFA 2026, consiguió importantes victorias sobre Sudáfrica (2-0), Corea del Sur (1-0) y Chequia (3-0). El rendimiento ha sido suficiente para convertirse en el primer equipo del Grupo A, clasificado a la ronda de eliminación directa y garantizar que dispute su primer partido de la siguiente fase en el Estadio Azteca, una ventaja deportiva que resultó decisiva frente a Ecuador al que derrotó por dos goles.

Diversos medios internacionales han destacado la solidez del conjunto mexicano y el valor de terminar como líder del grupo.

Partido inaugural México vs. Sudáfrica el pasado 11 de junio en el Estadio Ciudad de México, con más de 80 mil espectadores (Foto: EFE)

El equipo mostró una identidad futbolística renovada, con mayor intensidad, mejor organización táctica y una generación de jugadores que respondió en los momentos más importantes del torneo.

El seleccionado Mexicano dejó atrás la decepción vivida en Qatar 2022 y volvió a competir de igual a igual frente a las mejores selecciones del mundo, reto que aún continúa con esta nueva generación de futbolistas que buscan escribir una nueva página en la historia mexicana.

Un equipo más maduro

El principal mérito de Javier Aguirre ha sido construir un equipo equilibrado. A diferencia de otras selecciones mexicanas que apostaban por la posesión sin profundidad, este conjunto prioriza la intensidad defensiva, el orden en el mediocampo y la contundencia en los momentos clave.

Ante Sudáfrica el Tri debutó con autoridad, dominó la posesión y mostró solidez defensiva. Un triunfo convincente que le dio confianza desde el inicio del torneo. Frente a Corea del Sur los mexicanos confirmaron su buen momento con un juego ordenado, presión alta y control del mediocampo. La victoria ante Chequia fue su mejor presentación de la fase de grupos, el equipo de Aguirre fue contundente en ataque y mantuvo el arco en cero.

En la siguiente etapa, México 2-0 Ecuador. El conjunto azteca impuso su ritmo, aprovechó sus oportunidades y avanzó con autoridad a los octavos de final gracias a una actuación muy sólida.

En los octavos de final, frente a Inglaterra, fue un duelo vibrante, México luchó hasta el final y puso en aprietos al rival, incluso con ventaja numérica, pero la falta de contundencia le impidió alcanzar los cuartos de final.

Las principales figuras

Raúl Rangel, se ha convertido en una de las grandes revelaciones del torneo y en la seguridad mexicana bajo los tres palos. Sus intervenciones frente a Corea del Sur evitaron el empate en los minutos finales y transmitieron tranquilidad a toda la defensa.

Su capacidad para resolver situaciones de uno contra uno y su seguridad en el juego aéreo han sido fundamentales para mantener el arco mexicano prácticamente inexpugnable.

El mediocampista Edson Álvarez, es el equilibrio del equipo. Recupera balones, ordena la presión y aporta liderazgo en los momentos de mayor tensión. Su experiencia europea se refleja en cada partido, convirtiéndose en el futbolista que sostiene el funcionamiento colectivo cuando México pierde la posesión.

Luis Romo se ha convertido en el “hombre gol”, aseguró la victoria frente a Corea del Sur, confirmando el excelente momento futbolístico como volante mexicano.

Más allá de la anotación, Romo aporta recorrido, llegada al área y capacidad para conectar defensa y ataque, convirtiéndose en una de las piezas más valiosas del esquema de Aguirre.

Raúl Jiménez, convirtió uno de los tantos frente a Sudafrica, su influencia ofensiva sigue siendo determinante. Su movilidad genera espacios para los extremos y obliga a las defensas rivales a retroceder. El error del arquero coreano que terminó en el gol de Romo nació precisamente de una acción iniciada por el delantero mexicano.

Con Alexis Vega México ha encontrado profundidad por las bandas gracias a la velocidad y el desequilibrio de sus atacantes. Aunque aún falta mayor contundencia frente al arco, el volumen ofensivo ha aumentado considerablemente respecto a procesos mundialistas anteriores.

Una defensa que inspira confianza

Durante los dos primeros encuentros, la zaga mexicana ha mostrado uno de sus mejores desempeños en muchos años. El bloque defensivo mantiene líneas compactas, concede pocos espacios y obliga a los rivales a intentar disparos desde posiciones incómodas.

Esta solidez representa quizá el cambio más importante respecto a selecciones anteriores, que frecuentemente sufrían desajustes en los partidos de eliminación directa.

Raúl Jiménez, convirtió de cabeza en el minuto 68, luego de recibir un servicio de Roberto Alvarado, en el triunfo de México. (Foto: EFE)

La pregunta que hoy domina el debate deportivo mexicano es si ¿Pudo México llegar a semifinales?

Desde una perspectiva objetiva, la respuesta es sí, pero el nivel de los rivales fue avasallador en cada ronda de eliminación.

Al terminar primero del Grupo A, México tuvo un camino, en teoría, más favorable en los dieciseisavos de final, enfrentando a uno de los mejores terceros clasificados. Superada esta instancia, pudo acceder a los octavos de final con la confianza de jugar prácticamente en casa. Ante un rival que se igualó por ser una potencia del fútbol internacional como Inglaterra. En ese escenario, México necesitó mostrar más contundencia en la ofensiva que la observada.

Familias celebran

Pero el Mundial también se vivió fuera de los estadios. Miles de aficionados mexicanos acompañaron a su selección en ciudades como Los Ángeles, Dallas, Houston y San José, donde las zonas oficiales para observar los partidos reunieron a familias completas.

La pasión por el fútbol convirtió plazas, restaurantes y bares en auténticos escenarios de celebración.

La Selección Mexicana ha mostrado un rendimiento efectivo, terminó líder de su grupo y clasificó a los dieciseisavos en el Mundial 2026 bajo la dirección técnica de Javier Aguirre. (Foto: EFE)

El ambiente festivo también impulsó la economía local, beneficiando a pequeños comerciantes, restaurantes y hoteles durante varias semanas.

Antes del inicio del campeonato mundial 2026 México se situaba lejos del grupo de favoritos para conquistar el título, dominado por selecciones como España, Francia, Inglaterra y Argentina.

Sin embargo, su excelente comienzo mejoró significativamente la percepción internacional. México ha recuperado la identidad competitiva, volvió a ganar su grupo por primera vez desde 2002 y transmite una sensación de madurez que hacía tiempo no se observaba en una Copa del Mundo.