Un informe del Instituto de Política y Asuntos Latinos de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA) concluye que las redadas del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) no solo alteraron la vida de miles de familias inmigrantes, sino que también provocaron un fuerte golpe a la economía de los barrios latinos.
La investigación documenta pérdidas millonarias para pequeños comercios, una drástica reducción de clientes y un preocupante deterioro en la salud física y mental de los emprendedores, cuyas consecuencias persisten un año después de los operativos federales.
Las redadas migratorias realizadas por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en distintos sectores de Los Ángeles no solo dejaron un saldo de detenciones y una ola de protestas que recorrió Estados Unidos. Un año después, un estudio elaborado por el Instituto de Política y Asuntos Latinos de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA) y la organización comunitaria Inclusive Action for the City demuestra que aquellas operaciones federales también desencadenaron crisis económica y social que continúa afectando a cientos de pequeños negocios, especialmente en las comunidades de mayoría latina.
El informe ofrece una radiografía de las consecuencias menos visibles de las políticas migratorias impulsadas por la Administración del presidente Donald Trump. Más allá del debate sobre el control de la inmigración, la investigación evidencia que el temor generado por las redadas provocó un desplome en la actividad comercial, redujo el consumo, afectó el empleo y deterioró la salud física y emocional de miles de comerciantes y trabajadores.
Los investigadores analizaron nueve corredores comerciales de mayoría latina donde ICE llevó a cabo operativos migratorios. Los resultados revelan un impacto económico inmediato y persistente, con efectos que aún se sienten en los vecindarios donde tradicionalmente funcionan pequeños restaurantes, tiendas de abarrotes, panaderías, talleres mecánicos, peluquerías y otros negocios familiares que constituyen el corazón económico de estas comunidades.
Millones de dólares perdidos en pocas semanas
Uno de los datos más contundentes del estudio señala que los establecimientos ubicados en las zonas analizadas registraron 46.000 visitas menos de clientes, lo que se tradujo en pérdidas acumuladas cercanas a 3,16 millones de dólares.
Para los investigadores de UCLA, el miedo se convirtió en un factor determinante porque tras las redadas, muchas familias inmigrantes optaron por permanecer en sus viviendas, evitar lugares públicos o reducir al mínimo sus desplazamientos por temor a ser detenidas por agentes federales. Esa decisión tuvo un efecto inmediato sobre la economía de los barrios latinos.
Los pequeños comercios fueron los primeros en sentir el impacto. Calles que anteriormente registraban intensa actividad comercial comenzaron a mostrar locales vacíos, disminución del tránsito peatonal y una caída significativa de las ventas.
Comerciantes al borde del colapso
El 59 % de los comerciantes encuestados aseguró haber sufrido una caída superior al 50 % de sus ventas, una disminución que, para muchos pequeños empresarios, resulta insostenible durante períodos prolongados.
Asimismo, el 68 % manifestó haber tenido que cerrar temporalmente sus establecimientos o reducir sus horarios de atención debido a la escasa afluencia de clientes.
La crisis también alcanzó a los trabajadores. El estudio revela que el 51 % de los empresarios reportó ausencias laborales de sus empleados, quienes dejaron de asistir al trabajo por temor a ser detenidos durante los desplazamientos hacia sus centros laborales.
Un año después, la recuperación no llega
Casi doce meses después de los operativos, el 95 % de los emprendedores latinos continúa reportando altos niveles de estrés financiero.
El estudio identifica dos escenarios predominantes:
* El 52 % afirma que sus ingresos ya no alcanzan para cubrir de manera constante los costos operativos del negocio.
* Otro 43 % señala que apenas logra obtener ganancias suficientes para mantenerse abierto.
Los investigadores sostienen que muchos propietarios agotaron sus ahorros personales, incrementaron sus niveles de endeudamiento o recurrieron a préstamos para intentar mantener a flote negocios construidos durante años de esfuerzo.
La salud de los emprendedores
El estudio de UCLA destaca un aspecto que suele pasar desapercibido en el debate migratorio: el impacto sobre la salud física y mental de quienes dependen económicamente de estos negocios.
El 76 % de los participantes reportó haber sufrido problemas de salud relacionados con el estrés después de las redadas.
Mucho más que una política migratoria
Para el Instituto de Política y Asuntos Latinos de UCLA, las redadas deben analizarse también desde una perspectiva económica y comunitaria.
Los investigadores sostienen que cuando un corredor comercial pierde actividad, las consecuencias trascienden al propietario del negocio.
La reducción del consumo afecta proveedores, distribuidores, trabajadores, propietarios de inmuebles y servicios locales.
Además, disminuye la recaudación tributaria municipal y se deteriora la vitalidad económica de barrios enteros.
En ese sentido, el informe advierte que las políticas migratorias tienen efectos multiplicadores que repercuten sobre toda la comunidad, independientemente del estatus migratorio de sus habitantes. Con información de EFE.


