Para algunos estudiantes, las matemáticas pueden ser una materia más dentro del horario escolar. Para Vivaan Daxini, de 17 años, se convirtieron en una herramienta para cambiar vidas.

Estudiante de último año de Archbishop Mitty High School, en San José, Vivaan decidió transformar su pasión por los números en una iniciativa con alcance internacional después de conocer una realidad educativa que lo sorprendió profundamente.

Todo comenzó con la lectura de un artículo publicado por la revista UNESCO Courier sobre las desigualdades en la educación matemática en Sudáfrica. El texto explicaba cómo las diferencias educativas todavía están relacionadas con el legado de la Ley de Educación Bantú de 1953, establecida durante el apartheid.

La lectura llevó al joven a hacerse una pregunta sencilla, pero poderosa:

“¿Qué pasaría si el acceso a una educación matemática de calidad no dependiera del lugar de nacimiento del estudiante?”

La respuesta no quedó en una reflexión.

Vivaan viajó a Sudáfrica, entró en aulas de Johannesburgo, enseñó matemáticas a estudiantes de su misma edad y regresó a California decidido a construir una solución que pudiera llegar mucho más lejos.

Así nació Global Math Access, una organización sin fines de lucro que busca ofrecer educación matemática gratuita y de calidad a estudiantes de comunidades desfavorecidas mediante recursos digitales.

Una experiencia que cambió su mirada

En junio, con el apoyo de Teach With Africa, organización sin fines de lucro con sede en San Francisco, Vivaan viajó a Johannesburgo para enseñar en las escuelas LEAP de Ciencia y Matemáticas.

Estas instituciones trabajan con jóvenes de comunidades desfavorecidas y buscan prepararlos para acceder a la universidad y desarrollar carreras relacionadas con ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas, conocidas como STEM.

Antes de comenzar sus clases, Vivaan conversó con Sizwe Tafane, líder del programa LEAP, para conocer las principales dificultades de los estudiantes y determinar qué contenidos necesitaban mayor apoyo.

No llegó simplemente con una serie de ejercicios preparados.

Diseñó sus lecciones tomando en cuenta el currículo sudafricano e incorporó explicaciones visuales, resolución interactiva de problemas y procedimientos paso a paso para hacer que conceptos que pueden parecer difíciles fueran más comprensibles.

Cuando la historia entra al salón de clases

Vivaan esperaba encontrar diferencias en los recursos disponibles en las escuelas. Sin embargo, descubrió una realidad mucho más profunda.

La historia seguía influyendo en las oportunidades educativas de los estudiantes.

“Cuando empecé a enseñar matemáticas en Sudáfrica, esperaba encontrarme con diferencias en los recursos. Lo que no comprendí del todo fue hasta qué punto esas diferencias estaban arraigadas en la historia”, explicó.

Durante el apartheid, recordó, el sistema educativo sudafricano negó deliberadamente a los estudiantes negros el acceso equitativo a una educación de calidad en matemáticas y ciencias.

“No porque carecieran de capacidad, sino porque el sistema estaba diseñado para limitar sus oportunidades”, señaló.

Para Vivaan, comprender esa realidad cambió la manera en que veía su propia experiencia educativa.

También le permitió entender que una computadora, un video educativo o una explicación matemática aparentemente sencilla pueden representar una oportunidad enorme para un estudiante que no tiene acceso permanente a un profesor especializado.

Un profesor de 17 años

Había otro elemento que hizo especial la experiencia: Vivaan tenía prácticamente la misma edad que muchos de los estudiantes a los que enseñaba.

La conexión fue inmediata. En lugar de limitarse a explicar fórmulas, los animaba a hablar, preguntar, equivocarse y explicar cómo habían llegado a una respuesta.

Los estudiantes trabajaban juntos para resolver problemas y podían observar a alguien de su misma generación enseñando matemáticas con seguridad y entusiasmo. El personal de LEAP observó que esa cercanía ayudó a aumentar la participación de los jóvenes.

Vivaan transmitió el mensaje que las matemáticas no son una habilidad reservada para unos pocos estudiantes considerados “buenos para los números”. Se pueden aprender. Se pueden practicar.

Y, sobre todo, se pueden comprender cuando alguien tiene la oportunidad de recibir una explicación adecuada.

De una experiencia personal a una solución global

Durante su estancia en Sudáfrica, Vivaan identificó otro problema: la escasez de profesores de matemáticas cualificados.

Para muchos estudiantes, eso significa que el apoyo disponible dentro del aula puede no ser suficiente y que, fuera de la escuela, no siempre existe alguien que pueda ayudarlos.

En lugar de regresar a San José pensando que el problema era demasiado grande, decidió utilizar la tecnología.

Con Global Math Access, está desarrollando videos educativos gratuitos, alineados con los programas escolares y adaptados específicamente a las necesidades de estudiantes y profesores.

Actualmente trabaja con educadores sudafricanos para producir las lecciones.

Los videos explican conceptos complejos mediante instrucciones claras y paso a paso. Pueden utilizarse dentro del salón de clases como herramienta adicional para los profesores o ser consultados directamente por los estudiantes cuando necesiten reforzar un tema.

Vivaan también se ha asociado con el Ubuntu Math Institute, vinculado a la red LEAP, para desarrollar un video dirigido a estudiantes de último año de secundaria.

El proyecto apenas comienza

La experiencia de verano terminó, pero el proyecto de Vivaan apenas empieza.

Su objetivo es desarrollar contenidos para diferentes niveles educativos, comenzando en Sudáfrica y buscando posteriormente llegar a otros países donde los estudiantes enfrentan dificultades para acceder a una educación STEM de calidad. Entre sus próximos objetivos está Kenia.

La idea es sencilla: que un estudiante pueda entrar a una plataforma desde cualquier lugar, encontrar una explicación clara y gratuita y continuar aprendiendo sin que su situación económica determine hasta dónde puede llegar.

Vivaan espera que Global Math Access ayude a los profesores, fortalezca las aulas y, sobre todo, permita que los estudiantes recuperen algo que puede ser tan importante como el conocimiento: la confianza en sus propias capacidades.

Su propia experiencia le dejó una conclusión que ahora quiere compartir con otros jóvenes. Su herramienta son las matemáticas. Su plataforma es digital. Pero su verdadero objetivo va mucho más allá de enseñar ecuaciones: darle a un joven, sin importar dónde nació o cuánto dinero tiene su familia, la oportunidad de creer que también puede aprender, avanzar y construir su propio futuro.