Frente a un panorama presupuestal incierto, la ciudad de Santa Clara evalúa implementar tarifas de estacionamiento en lotes públicos, incluida la zona comercial de Franklin Square, en el corazón del centro histórico. Aunque la medida busca hacer frente al creciente costo de mantenimiento de espacios públicos, los pequeños comerciantes locales temen que esta decisión los aleje aún más de su clientela y complique su recuperación tras la pandemia.
La propuesta, parte del análisis del presupuesto municipal 2025-2026, considera la contratación de un consultor que estudie la viabilidad de cobrar por estacionar en áreas clave como el Centro de Convenciones de Santa Clara y Franklin Square Mall. Este último es mucho más que un centro comercial: es un símbolo del comercio local y del tejido social de la ciudad.
“No somos Valley Fair ni un gran centro comercial, somos simplemente Franklin Square”, afirma John McGrew, dueño del restaurante Mio Vicino, uno de los negocios más antiguos del área. “Aquí, la mayoría de los locales son negocios familiares. La gente viene porque quiere apoyar a los suyos. Pero si tienen que pagar por estacionar, puede que dejen de venir.”
Presupuesto vs. Comunidad
Aunque el presupuesto del próximo año proyecta un superávit de 9,3 millones de dólares, los años siguientes pintan de rojo. Por eso, el concejal del Distrito 5, Suds Jain, respalda el estudio del cobro como una medida de responsabilidad fiscal. “Cuando llegué al Concejo, teníamos un déficit presupuestario y habíamos agotado nuestras reservas. He sido muy conservador con el gasto”, explicó Jain.
El mantenimiento de lugares como Franklin Square y el Centro de Convenciones le cuesta a la ciudad más de un millón de dólares anuales, mientras que los propietarios de los terrenos privados en Franklin Square solo contribuyen con $14,200 al año en mantenimiento. Esta diferencia, según el director de obras públicas, Craig Mobeck, justifica considerar nuevas formas de ingreso.
«El Concejo discutió el cobro como una oportunidad para recuperar costos», dijo Mobeck. Se espera que el estudio sea encargado este verano y sus resultados se harán públicos antes de tomar una decisión final.
El miedo de volver a caer
Para Jim Silva, propietario de una Barber Shop, el cobro por estacionamiento representa algo más que un nuevo gasto: es un riesgo para la frágil estabilidad que logró recuperar tras la pandemia.
“Seguimos recuperándonos del COVID. Apenas estamos saliendo adelante”, dijo con voz cansada. “¿Quién va a beneficiarse de esto? Nosotros no”, dijo.
Silva y McGrew representan una generación de comerciantes que han visto a Santa Clara cambiar, adaptarse y resistir. Muchos, como ellos, han sido parte de Franklin Square por décadas. Lo que está en juego no es solo la entrada de autos a un estacionamiento: es la permanencia de negocios que dan identidad y cercanía a una ciudad en transformación.
“Esto no se trata solo de números. Se trata de personas, de vecinos, de pequeños sueños que se construyen día a día”, comentó McGrew. “Cobrar por estacionar puede parecer lógico en el papel, pero para quienes estamos aquí, puede significar perder aún más”.
¿Una solución intermedia?
Algunos comerciantes han sugerido alternativas como validaciones de estacionamiento gratuitas para clientes, límites de tiempo o exenciones en ciertas horas del día. La expectativa es que el estudio considere estos matices.
Mientras tanto, la comunidad espera con incertidumbre. Porque muchos dicen que en Santa Clara, un dólar más por hora puede pesar mucho más que en otras partes. Y para los negocios familiares que aún pelean por sobrevivir, cada cliente cuenta. Cada auto estacionado también.


