Después de meses de acusaciones de sabotaje, represalias y cuestionamientos internos, la policía de San José y el Ayuntamiento han alcanzado un acuerdo tentativo para otorgar aumentos salariales significativos a los oficiales durante los próximos tres años.
El convenio, que aún debe ser aprobado por el sindicato y el Concejo Municipal, contempla aumentos del 7% este año, 5% el próximo y 3% el tercero. Otros incrementos futuros no se han definido.
La negociación estuvo marcada por fuertes críticas del sindicato a la administración municipal y a la jefatura policial, principalmente por recortes en horas extra y decisiones disciplinarias controvertidas. En julio, el sindicato acusó a la administradora municipal, Jennifer Maguire, de “sabotaje” y “represalia” por aplicar recortes que, según los agentes, afectaban investigaciones de delitos graves. También denunciaron incompetencia y corrupción tras un caso de alteración de registros de personal que terminó en la destitución de un oficial.
El acuerdo incluye ajustes en los procesos disciplinarios, un enfoque más ordenado para reducir horas extra mediante cambios de horarios y operaciones, además de delegar ciertas llamadas al 9-1-1 —como incidentes de salud mental, personas sin hogar y disturbios menores— a personal no policial.
“Equilibrar las realidades fiscales de San José con la seguridad de nuestros residentes y oficiales fue un reto difícil”, señaló Steve Slack, presidente de la Asociación de Oficiales de Policía de San José (SJPOA).
Agregó Slack que estaba complacido de que la Ciudad y el sindicato hayan trabajado en conjunto para lograr un acuerdo justo y prudente que hará de San José un lugar más seguro.
El convenio también contempla acuerdos paralelos, como la reinstalación de unidades montadas a caballo, la compra de una aeronave de ala fija, la implementación de despacho por distrito y patrullas con dos oficiales por vehículo.
El alcalde Matt Mahan celebró el acuerdo destacando la relación entre la seguridad y la confianza entre la comunidad y la policía. “En San José, la seguridad se basa en la confianza —entre vecinos y los oficiales que los sirven—. Esa confianza es la razón por la que estamos clasificados como la gran ciudad más segura del país a pesar de tener el personal más reducido. Y es la razón por la que logramos un contrato justo que mantiene a nuestros oficiales en las calles y a nuestros residentes seguros”, declaró.


