En California, la violencia doméstica sigue siendo un problema grave. Aproximadamente el 34.9% de las mujeres y el 31.1% de los hombres han experimentado violencia física, sexual o acoso por parte de una pareja íntima en algún momento de sus vidas.
Las cifras son alarmantes porque más de 160,000 llamadas relacionadas con violencia doméstica a las fuerzas del orden en el estado, y casi la mitad de estas llamadas involucraron un arma. Además, las líneas de ayuda de violencia doméstica reciben aproximadamente 13 llamadas por minuto en California.
Estas cifras nos llevan a cuestionar si las personas que han sufrido violencia doméstica pueden recuperarse y comenzar una nueva vida.
Antes de resolver la inquietud debemos tener en claro que las personas que experimentan violencia, como la doméstica, tienen un mayor riesgo de desarrollar problemas de salud mental, incluyendo depresión, ansiedad, trastorno de estrés postraumático (TEPT). La exposición constante al abuso puede llevar a una disminución de la autoestima, sentimientos de desesperanza y aislamiento social.
El psicoterapeuta César Garcés Carranza, especialista en salud mental con latinos, explicó que la falta de tratamiento de los problemas de salud mental puede aumentar la vulnerabilidad a la violencia y dificultar la salida de situaciones abusivas. Por otro lado, los agresores también pueden tener problemas de salud mental que contribuyen a su comportamiento violento, aunque no todos los que tienen problemas de salud mental son violentos.
“La intervención temprana y el tratamiento adecuado de los problemas de salud mental son cruciales tanto para las víctimas como para los agresores para romper este ciclo de violencia”, señaló.

En la foto: Psicoterapeuta César Garcés Carranza, especialista en salud mental.
VIOLENCIA VS SALUD MENTAL
Entonces preguntamos al Dr. Garces: ¿Existe relación entre la violencia y la salud mental? “La relación entre la violencia y la salud mental es compleja y bidireccional porque ambos factores pueden influirse mutuamente. Ser víctima de violencia puede causar o agravar trastornos mentales, como depresión, ansiedad o TEPT, lo que puede dificultar salir de una relación abusiva”, responde.
Continúa explicando que algunos agresores pueden tener problemas de salud mental que contribuyen a su comportamiento violento, aunque esto no es siempre el caso. Provocando un ciclo que se refuerza mutuamente, ya que la violencia empeora la salud mental, y una salud mental deteriorada puede aumentar la exposición a la violencia.
Además, las condiciones de salud mental pueden afectar cómo una persona percibe y responde a la violencia, tanto si es víctima como agresor. Sin embargo, es importante destacar que no todas las personas con problemas de salud mental son violentas, ni todas las víctimas desarrollan trastornos mentales.
CUIDANDO LA SALUD MENTAL
La salud mental es fundamental para el bienestar general de las personas, ya que juega un papel crucial en la prevención de trastornos emocionales que podrían desencadenar comportamientos perjudiciales, como la violencia doméstica.
Explica que los trastornos más comunes en la salud mental de las personas son la depresión, la ansiedad y el estrés, el aislamiento, entre otros factores.
Para ayudar en el cuidado de la salud mental, el especialista César Garcés enfatiza la importancia de promover y educar a la población sobre la necesidad de hablar abiertamente sobre los problemas que vive en casa y buscar ayuda cuando sea necesario.
Precisamente, el Dr. Garcés lamentó la resistencia que muchos latinos muestran hacia la búsqueda de tratamiento psiquiátrico, motivada por el miedo al estigma y la preferencia por compartir sus problemas dentro de la familia antes que con otras personas.
“Creo que los problemas y trastornos emocionales en Latinoamérica son similares y afectan la salud mental. Estos trastornos no hacen distinciones entre las personas; cada individuo reacciona de manera diferente”, señaló.
Respecto al estigma en la comunidad que dificulta la búsqueda de tratamiento psiquiátrico, el psicoterapeuta mencionó el miedo al juicio, el temor a perder la custodia de sus hijos si buscan ayuda y el sentimiento de vergüenza al ser etiquetados como «locos» por buscar tratamiento.
COMO PREVENIR
En cuanto a la prevención, el psicoterapeuta Garcés enfatiza la importancia de educar a la comunidad sobre la salud mental y eliminar el estigma asociado con buscar ayuda profesional. También destaca la terapia del habla como una alternativa efectiva a los medicamentos psicotrópicos.
“La práctica nos ha enseñado a usar el oído para identificar qué está pasando con una persona por la forma en que se está expresando. Al hablar con alguien, puedo percibir su estado anímico y así evitar crisis que puedan llevar a la persona a querer suicidarse o tener intenciones de hacer daño a su familia”, refiere.
SERVICIOS DE SALUD
En otro momento de la entrevista, César Garcés nos habla sobre otros factores que también contribuyen a los trastornos en la salud mental, como la falta de acceso a servicios de salud mental que sean bilingües y culturalmente competentes con la comunidad latina, lo que dificulta recibir una atención adecuada y sentirse comprendidos en sus necesidades específicas.
“Se identifica la falta de acceso a la atención de salud mental como un problema significativo, especialmente para aquellos sin seguro médico o que tienen temor por su estatus migratorio”, señala.
En ese sentido, insta a los latinos a superar la vergüenza y el estigma asociado con la salud mental y buscar ayuda cuando sea necesario, enfatizando que la terapia puede ser una herramienta poderosa para abordar una variedad de problemas emocionales.
“Hay quienes viven en hogares con problemas de alcohol y drogas, donde hay violencia doméstica, y no solicitan ayuda porque lo primero que piensan es que les van a quitar a los hijos, que se van a meter en sus vidas, o simplemente tienen vergüenza. Tienen que vencer estos estigmas y aceptar la ayuda”, finalizó.
Este artículo forma parte de un proyecto periodístico sobre la violencia doméstica en la comunidad latina y cuenta con el respaldo y generosidad de Blue Shield of California Foundation.


