San José, después de un año del informe de auditoría estatal tiene tareas pendientes para mejorar la forma en que recopila y presenta datos sobre sus servicios para personas sin hogar
La auditoría estatal de 2024, publicada en abril pasado, dio siete recomendaciones para transparentar gastos y medir la efectividad de los programas. El plazo para cumplir venció en septiembre de 2024. Hasta ahora, la ciudad ha cumplido totalmente solo dos, mientras que cinco siguen rezagadas.
Entre los avances, San José ha fijado metas anuales más sólidas en su Informe Consolidado sobre Personas sin Hogar y mejorado el monitoreo del uso de viviendas temporales a través de un nuevo tablero de datos. Sin embargo, sigue sin establecer metas claras para construir vivienda permanente, carece de un análisis completo de datos demográficos y aún no mide de forma integral el rendimiento de organizaciones sin fines de lucro que reciben apoyo municipal.
También están parcialmente implementadas las recomendaciones para medir la efectividad de programas de salud y seguridad pública para personas sin techo, y para detallar con mayor claridad las finanzas relacionadas con la atención a esta población.
Según el conteo puntual de enero de 2025, San José tiene 6,503 personas sin hogar, de las cuales 3,959 viven sin refugio, una reducción del 10% frente a 2023. El alcalde Matt Mahan atribuye el descenso a la expansión de opciones temporales, como los sitios de estacionamiento seguro y nuevos albergues, con la meta de agregar unas 1,400 camas este año.
Pero el esfuerzo ha tenido costos: el Concejo Municipal destinó el 90% de los fondos de la Medida E —aprobada por los votantes para vivienda asequible permanente— a la construcción de albergues temporales.
Mahan reconoció que el informe estatal confirma lo que la ciudad ya sabía: “Necesitamos más refugios, más servicios y más responsabilidad. Demasiadas personas siguen sufriendo porque los sistemas que deberían ayudarles no actúan con la urgencia que esta crisis exige”.
Defensores comunitarios advierten que, aunque hay señales de mejora, la falta de vivienda permanente y los vacíos en la recopilación de datos dificultan soluciones duraderas. Para muchos residentes, la crisis de las personas sin hogar sigue siendo una realidad visible en las calles, parques y bajo los puentes de la ciudad.
El senador estatal Dave Cortese subrayó que el problema va más allá de San José: “Con más de 20 mil millones de dólares invertidos en todo el estado, no podemos decir que los resultados sean satisfactorios”. Cortese impulsa la realización de una audiencia pública para debatir los hallazgos y obstáculos detectados, y abrir un espacio donde funcionarios, legisladores y defensores puedan proponer soluciones conjuntas.
Mientras tanto, el reloj sigue corriendo, y las carpas, las historias de desarraigo y las listas de espera para vivienda siguen recordando que detrás de los números hay personas, familias y comunidades enteras que esperan respuestas concretas.


