El Distrito Escolar Alum Rock Union aprobó la compra de un campus escolar desocupado pese a enfrentar un déficit de $20 millones y la reciente clausura de seis escuelas. La decisión busca responder a la sobrepoblación en los planteles y, por primera vez en la historia del distrito, ofrecer a sus más de 13 escuelas un gimnasio propio.
La adquisición de la antigua Escuela Charter Alum Rock, en la Avenida Ocala, costará $5 millones, financiados a través de la Medida S, un bono aprobado en 2022 para mejorar infraestructura educativa. El campus incluye 14 aulas, laboratorios de cómputo, una cocina para calentar alimentos y un gimnasio con superficie de madera donde los estudiantes podrán practicar baloncesto y voleibol, además de organizar torneos.
El entrenador David Williams, emocionado por el logro, lo resumió así: “He estado esperando esto por mucho tiempo. Nuestros hijos merecen esa oportunidad”. Para la comunidad, contar con un espacio de calidad deportiva representa tanto un orgullo como un incentivo educativo.
El portavoz del distrito, Sergio Díaz Luna, destacó que el costo de la compra representa la mitad de lo que habría costado construir una instalación nueva. “Por $5 millones, aproximadamente 50 centavos por cada dólar del costo original de construcción, el distrito ofrece mejoras inmediatas a los estudiantes”, señaló.
Mientras tanto, los maestros celebran que habrá más espacio para sus actividades. Verónica Talton, profesora de artes visuales y escénicas en la Escuela Intermedia Ocala, explicó que hoy deben compartir aulas con coro, banda y piano: “Sería muy beneficioso para nosotros tener espacios separados para cada clase”.
Aunque el distrito cerró seis escuelas y planea cerrar dos más en los próximos años por la caída de la matrícula, la compra del campus ha sido descrita como una inversión estratégica y de oportunidad. La fideicomisaria Corina Herrera-Loera recalcó: “El sitio ya cuenta con la infraestructura necesaria para atender a los estudiantes y aliviar la presión sobre las escuelas cercanas”.
Para los padres, maestros y estudiantes, la medida refleja un esfuerzo por equilibrar los números rojos con la urgencia de dar espacios dignos a la comunidad escolar.


