El condado de Santa Clara ha comenzado a utilizar la asignación de fondos federales para ofrecer una respuesta inmediata a una de las problemáticas sociales más urgentes de la región: la falta de vivienda. A través del Programa de Subvenciones para Soluciones de Emergencia (Emergency Solutions Grants, ESG), las autoridades locales están destinando recursos al realojamiento rápido de personas sin hogar en apartamentos, con el objetivo de romper el ciclo de vida en la calle y facilitar el acceso a una vivienda permanente.

En esta última ronda, el condado recibió cerca de 600 mil dólares, fondos que pueden utilizarse para diversas estrategias, como la operación de albergues, programas de prevención, actividades de alcance comunitario o subsidios temporales de alquiler. En los últimos cinco años, Santa Clara ha acumulado 2.5 millones de dólares provenientes de este programa federal, y la mayor parte del dinero se ha invertido en iniciativas de realojamiento rápido.

“Estos fondos son una fuente importante para nuestro programa de realojamiento rápido, que ayuda aproximadamente a 50 familias cada año a conseguir y mantener una vivienda permanente”, explicó Hilary Armstrong, subdirectora de la Oficina de Vivienda de Apoyo del Condado de Santa Clara.

Un modelo que prioriza la vivienda permanente

El realojamiento rápido se basa en subsidios de alquiler por tiempo limitado, acompañados de apoyo social, con la meta de que las personas puedan estabilizarse económicamente y continuar pagando su vivienda una vez finalizada la ayuda. Entre el 1 de abril de 2024 y el 31 de marzo de 2025, más de 1,600 hogares participaron en este programa. De ellos, 1,239 lograron permanecer en una vivienda permanente tras el término de los subsidios, según datos oficiales del condado.

Las autoridades destacan que esta estrategia resulta más efectiva y humana que los modelos centrados exclusivamente en vivienda temporal. Sin embargo, reconocen que no es una solución universal. “El programa suele estar dirigido a familias y personas que han estado sin hogar por un periodo corto”, señala un memorando del propio condado.

Incertidumbre por cambios a nivel federal

Las subvenciones utilizadas corresponden al año fiscal 2023-2024, aprobadas antes de que el presidente Donald Trump asumiera el cargo. Aunque la actual administración federal ha impulsado cambios en la distribución de fondos para personas sin hogar, funcionarios del condado aseguraron que, por ahora, no hay indicios de que se suspendan las futuras asignaciones del programa ESG.

No obstante, el contexto genera preocupación. El año pasado, Trump solicitó el fin del modelo de “vivienda primero”, una estrategia ampliamente utilizada que prioriza el acceso a una vivienda sin exigir previamente empleo, tratamiento o sobriedad. Además, su administración intentó redirigir fondos del programa federal Continuum of Care —la principal fuente de financiamiento para vivienda permanente— hacia esquemas de vivienda temporal.

Esta medida fue bloqueada de forma temporal por un juez federal, tras una demanda presentada por el condado de Santa Clara junto a otras organizaciones. Actualmente, las subvenciones de Continuum of Care permiten que alrededor de 1,800 residentes del condado mantengan una vivienda estable.

Una crisis que no deja de crecer

A pesar de estos esfuerzos, la magnitud del problema sigue en aumento. El último recuento de personas sin hogar reveló que más de 10,700 personas viven actualmente sin vivienda en el condado, la cifra más alta registrada hasta la fecha. De ellas, 4,650 se encuentran en situación de indigencia crónica, lo que representa un incremento del 21% respecto a 2023.

La indigencia crónica se define como permanecer sin hogar durante al menos un año y padecer una discapacidad que dificulta mantener un empleo o una vivienda. Para este grupo, los programas de realojamiento rápido suelen ser insuficientes.

Langton, trabajador comunitario que colabora con personas sin hogar, relató el caso de una persona que, tras ingresar al programa, volvió a la calle al terminar el subsidio de alquiler. “Las personas sin hogar crónicas necesitan atención adicional y continua, especialmente en rehabilitación por drogas y alcohol”, afirmó. “Otro problema es que, con frecuencia, pierden la comunidad que tenían mientras vivían en la calle”.

Entre avances y desafíos pendientes

Aun con estas limitaciones, activistas y especialistas reconocen el valor de apostar por la vivienda permanente. “Me alegra que el condado esté intensificando sus esfuerzos y enfocándose en la vivienda estable, porque el 95% de la ciudad sigue concentrándose en soluciones temporales”, señaló Langton. “Las personas entran y salen de la vivienda; es un carrusel que crea falsas esperanzas”.

El desafío para Santa Clara es doble: sostener los programas que han demostrado resultados positivos y, al mismo tiempo, ampliar las estrategias para atender a quienes enfrentan situaciones más complejas y de largo plazo. Mientras tanto, el uso de fondos federales para realojamiento rápido representa un paso concreto en medio de una crisis que exige respuestas urgentes, sostenidas y centradas en la dignidad humana.