La inauguración del nuevo Centro PACE de On Lok en South San Jose no solo representa una inversión de millones de dólares en infraestructura de salud. También responde a una realidad cada vez más urgente: una población que envejece aceleradamente, familias agotadas por el cuidado de sus seres queridos y un sistema médico que muchas veces resulta insuficiente para quienes más lo necesitan.
Mientras Silicon Valley continúa siendo identificado como el centro mundial de la innovación tecnológica, otra realidad crece casi en silencio. No está relacionada con inteligencia artificial, nuevas empresas o grandes inversiones, sino con algo mucho más humano: el envejecimiento de la población.
Cada año aumenta el número de adultos mayores que necesitan atención médica permanente, rehabilitación, apoyo emocional, alimentación especializada y ayuda para continuar viviendo en sus propios hogares. Detrás de cada estadística existe una familia que enfrenta largas jornadas de cuidado, decisiones difíciles y, en muchos casos, enormes costos económicos.
En ese contexto, la apertura del nuevo Centro PACE de On Lok en South San Jose representa mucho más que un edificio moderno. Es una respuesta concreta a uno de los mayores desafíos sociales y de salud pública que enfrenta actualmente el condado de Santa Clara.
El nuevo centro, Ubicado en el 151 Martinvale Lane, fue diseñado para atender hasta 400 adultos mayores mediante un modelo integral que busca evitar hospitalizaciones innecesarias y, sobre todo, retrasar o impedir que las personas tengan que abandonar sus hogares para vivir en instituciones de cuidado permanente.
Una comunidad que envejece rápidamente
California está experimentando una transformación demográfica sin precedentes. Las proyecciones indican que para el año 2030 casi uno de cada cuatro habitantes del estado tendrá más de 60 años. Esa tendencia ya es visible en el condado de Santa Clara, donde actualmente viven más de 400,000 personas mayores de 60 años.
Entre ellas existen aproximadamente 64,000 adultos mayores que califican simultáneamente para Medicare y Medi-Cal, uno de los principales requisitos para acceder al programa PACE.
Estas cifras explican por qué la demanda de servicios especializados crece año tras año. Pero el problema no consiste únicamente en el número de personas mayores. Muchos viven con diabetes, enfermedades cardíacas, problemas de movilidad, demencia, parkinson o múltiples enfermedades crónicas que requieren atención permanente y coordinación entre diversos especialistas.
Para miles de familias, organizar consultas médicas, medicamentos, transporte, rehabilitación y cuidados diarios termina convirtiéndose en una labor de tiempo completo.
Cuidadores familiares cansados
Cuando se habla del envejecimiento normalmente se piensa únicamente en los adultos mayores. Sin embargo, existe otro grupo que también enfrenta enormes desafíos: los cuidadores familiares.
Hijos, hijas, esposos, esposas e incluso nietos muchas veces deben modificar completamente sus vidas para atender a un familiar. Algunos reducen sus jornadas laborales. Otros renuncian a sus empleos. Muchos experimentan agotamiento físico y emocional, por ello, el modelo PACE busca cuidar no solamente al paciente, sino también brindar respaldo a quienes lo acompañan diariamente.
Los servicios incluyen transporte, alimentación, actividades recreativas, rehabilitación, seguimiento médico, atención dental, servicios de la vista y apoyo en el hogar bajo una coordinación centralizada.
Un modelo creado para mantener a las personas en casa
Hace más de cinco décadas, On Lok desarrolló un concepto que posteriormente sería adoptado en todo Estados Unidos.
El Programa de Atención Integral para Personas Mayores (PACE) nació con la idea de no esperar que el adulto mayor llegue repetidamente al hospital, todos los servicios trabajan de manera coordinada alrededor del paciente. Eso significa atención médica, enfermería, fisioterapia, nutrición, salud conductual, transporte y seguimiento constante.
El objetivo principal es mantener a la persona viviendo de forma segura en su propia comunidad.
Los resultados muestran que el modelo ha logrado altos niveles de permanencia en el hogar. Según la información proporcionada por la organización, el 97 % de los participantes continúa viviendo en sus casas y comunidades, mientras que el mismo porcentaje de cuidadores afirma que recomendaría el programa a otras familias.
Más que una clínica
Quienes imaginan un edificio lleno únicamente de consultorios médicos se sorprenderían. El nuevo centro tiene una infraestructura pensando en la vida cotidiana de las personas mayores.
Entre sus principales características destacan:
- una amplia área para actividades diurnas;
- espacios destinados al cuidado de personas con problemas de memoria;
- nueve consultorios médicos;
- servicios dentales;
- atención de optometría;
- jardines exteriores;
- áreas de rehabilitación;
- espacios para socialización;
- transporte especializado.
Todo ello dentro de unas instalaciones de 20,348 pies cuadrados, construidas sobre un terreno de 1.25 acres. Para los funcionarios de On Lok la salud no depende únicamente de medicamentos. También depende de mantener relaciones sociales, actividad física, buena alimentación y bienestar emocional.
Una inversión pensando en el futuro
La construcción del nuevo centro representa una inversión económica importante para South San Jose. On Lok destinó aproximadamente 67 millones de dólares para desarrollar los nuevos centros PACE de Union City y South San Jose. Esa inversión fortalece la infraestructura médica regional y amplía la capacidad de atención conforme aumenta la población adulta mayor.
Además, genera empleos especializados en salud, rehabilitación, enfermería, transporte, nutrición y servicios administrativos.
En otras palabras, el impacto trasciende el ámbito médico y alcanza también al desarrollo económico local.
Un problema que afecta a las comunidades latinas
Para muchas familias latinas, el cuidado de los padres y abuelos forma parte de una tradición profundamente arraigada.
Sin embargo, esa responsabilidad también puede convertirse en una enorme carga cuando aparecen enfermedades complejas.
En numerosos hogares conviven tres generaciones bajo el mismo techo.
Mientras los adultos trabajan tiempo completo, también deben acompañar a sus padres a consultas médicas, administrar medicamentos y responder ante emergencias.
En ocasiones el idioma representa una barrera adicional. Por ello resulta especialmente relevante que On Lok destaque la prestación de servicios cultural y lingüísticamente apropiados para comunidades diversas, permitiendo que los adultos mayores reciban atención en un entorno más cercano a su realidad.
La prevención primero
El sistema tradicional suele actuar cuando el paciente ya presenta una complicación grave. El enfoque PACE intenta invertir esa lógica. La prevención permanente permite detectar problemas antes de que se conviertan en emergencias.
Esto ayuda a disminuir hospitalizaciones y visitas frecuentes a salas de emergencia mediante un seguimiento continuo e interdisciplinario.
Desde la perspectiva de salud pública, este tipo de modelos también contribuye a reducir costos del sistema sanitario al evitar tratamientos hospitalarios prolongados.
De Chinatown al resto del país
La historia de On Lok comenzó en 1971, en el barrio chino de San Francisco.
Lo que inició como un programa comunitario terminó convirtiéndose en el origen del modelo PACE que hoy funciona en gran parte del país.
Actualmente existen 202 organizaciones que operan este sistema en 33 estados y el Distrito de Columbia, atendiendo a más de 93,600 participantes.
En el Área de la Bahía, On Lok administra nueve centros PACE distribuidos entre los condados de San Francisco, Santa Clara y el sur de Alameda.
El verdadero desafío apenas comienza
Aunque la inauguración del nuevo centro constituye una noticia alentadora, es evidente que las necesidades de salud crecerán durante las próximas décadas. Se requerirán personal médico especializado, inversión en infraestructura para atender el crecimiento poblacional garantizando que puedan vivir sus últimos años con independencia, atención médica oportuna y calidad de vida no debería considerarse únicamente una política de salud.
La apertura del Centro PACE de On Lok en South San Jose representa un paso importante que no resolverá por sí sola todos los desafíos del envejecimiento, pero sí ofrece una alternativa concreta para cientos de familias que buscan algo más que atención médica: buscan tranquilidad, acompañamiento y la posibilidad de que sus padres y abuelos permanezcan en su propio hogar.


