El «ataque terrorista» perpetrado contra una sala de conciertos cercana a Moscú, ha conmocionado a la comunidad internacional y ha despertado la solidaridad de diversos países. Antony Blinken, secretario de Estado en nombre de Estados Unidos, expresó su más enérgica condena ante este acto de violencia sin sentido y ofreció sus condolencias a las familias de las víctimas.
Blinken, condenó el violento incidente en que asaltantes armados segaron la vida de más de 115 personas, expresando «Nos solidarizamos con el pueblo de Rusia que lamenta la pérdida de vidas después de este horrible suceso»,
El secretario de Estado instó a una acción conjunta y decidida de la comunidad internacional para hacer frente al terrorismo en todas sus formas. Además, resaltó la importancia de la cooperación entre naciones en la lucha contra el extremismo violento y el mantenimiento de la paz y la seguridad global.
Horas después del ataque, la portavoz del Consejo de Seguridad de la Casa Blanca, Adrienne Watson, aseguró que EE.UU. había alertado al gobierno ruso de la posibilidad de un «ataque terrorista».
El 7 de marzo, el Departamento de Estado emitió una alerta informando que la embajada estadounidense en Rusia estaba «monitoreando reportes» sobre los «planes inminentes» de un grupo extremista para atacar «grandes conglomeraciones en Moscú».
«Se aconseja a los ciudadanos americanos a evitar grandes grupos de personas en las próximas 48 horas», leía el comunicado.
Al menos 115 personas murieron, según las autoridades rusas, después de que asaltantes armados abrieran fuego anoche contra cientos de personas en una sala de conciertos de un centro comercial en las afueras de la capital rusa.
Los atacantes incendiaron el centro con explosivos, por lo que muchas víctimas murieron asfixiadas.
La organización yihadista Estado Islámico ha reivindicado el atentado en sus canales en redes sociales. (Con información de EFE)


